Pero una mirada más cercana revela que esta no es una mosca verdadera.Está integrada al diseño del urinario de cerámica en un punto estratégico.
Las investigaciones en este campo han demostrado que los hombres al orinar, tratan de acertar a la mosca y eso reduce las salpicaduras en los bordes y fuera del urinario en un 80%. Da que pensar … Esto es lo que pomposamente se llama control de procesos.
Se encuentra en estudio un modelo especial para nuestro país, en el que la mosca es reemplazada por una imagen de Cristina Kirchner.
También se proyecta un retrete con una imagen de Néstor, a fin de asegurar que nadie deponga fuera del lugar indicado.
De todos modos y como nunca faltan los detractores, alguien ha cuestionado la creatividad de nuestros diseñadores argumentando que no son muy innovadores, ya que “en lugar de poner la mosca, colocan imágenes de los que se la llevan!”
Se ha desestimado, en cambio, la idea de realizar esos agregados en bidets e inodoros familiares, ante el peligro de que también allí los K nos rompan el culo.