Australia pierde el control sobre el coronavirus y dispone el cierre de fronteras internas

Cuando se trata de la lucha contra el coronavirus, el título de “exitoso” puede ser una etiqueta efímera. Varios países han llegado al punto de sentir que el virus era

una cosa del pasado, sólo para tener que retroceder varios casilleros luego de la aparición de un nuevo brote. Australia es un caso.

El país debe volver a imponer restricciones al movimiento tras varias semanas de paz sanitaria. Luego de que Melbourne sufriera un aumento de casos, sumado a dos muertos, el gobierno dispuso el cierre de la frontera entre los dos Estados más poblados del país: Victoria, donde se encuentra la ciudad afectada, y Nueva Gales del Sur.

Esto significa que 6,6 millones de personas quedarán aisladas a partir de la noche del martes. Esta será la primera vez que ambas regiones imponen este tipo de medida desde el comienzo de la pandemia de COVID-19. Las autoridades anunciaron que también decidieron enviar militares y policías a la frontera.

La policía habla con una mujer en uno de los complejos residenciales de Malbourne que quedaron aislados por el coronavirus. / AFP)

La policía habla con una mujer en uno de los complejos residenciales de Malbourne que quedaron aislados por el coronavirus. / AFP)

Nueva situación, nuevas medidas

La primera ministra de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, criticó a los estados que cerraron sus fronteras a su estado cuando Sydney tuvo el mayor número de casos de coronavirus en Australia. Pero dijo que cambió su postura porque la situación en Melbourne no tenía precedentes e indicó que los contagios estaban en una nueva fase.