
El brote de coronavirus localizado en una empresa matadera de Avinyó (Barcelona), que ya ha afectado a un total de diez personas, se originó en una fiesta de cumpleaños que se celebró
el pasado 18 de junio en una cafetería de Manresa a la que acudieron una docena de personas. Según informa el diario local Regió-7, la decena de afectados, todos ellos empleados de la empresa de Avinyó, asistieron a esa fiesta y luego regresaron otras veces al mismo local, cuya propietaria también ha resultado contagiada y empezó a tener síntomas dos días después de la fiesta. La dueña del bar, que está cerrado hasta que pase la cuarentena preceptiva de 14 días, acudió al ambulatorio donde le hicieron la prueba PCR y dio positivo, aunque ayer ya se encontraba perfectamente de salud, informa Efe. Al parecer, en la celebración de aniversario participaron una docena de personas que estuvieron sentadas en una misma mesa. El matadero de Avinyó, que sigue funcionando con normalidad, ha hecho un centenar de test a sus trabajadores y únicamente los diez que participaron en la fiesta han dado positivo y están aislados. Hoy está previsto que hagan otro centenar de pruebas más a los empleados de la empresa, que cuenta con una plantilla de 400 trabajadores. La consejería de Salud no descarta nuevas infecciones en la empresa, aunque según han precisado a ABC, por ahora los contagios se mantienen en diez. Aunque los diez trabajadores infectados no son vecinos de Avinyó, la localidad ha decidido restringir las visitas a la residencia de ancianos Relat d’Avinyó para evitar cualquier posibilidad de infección y poder seguir manteniendo el geriátrico limpio del virus, como ha estado durante estos meses de pandemia. El alcalde de Avinyó, Eudald Vilaseca, ya avanzó ayer en declaraciones a los medios que el brote no se había originado en el matadero sino en una fiesta privada celebrada en Manresa. “Me consta que las medidas de prevención que toma la empresa son muy correctas”, dijo Vilaseca.
FUENTE DIARIO ABC: