
Si bien el Gobierno Nacional anunció días atrás que la nueva deuda que tomará el Tesoro para la Administración Central será de USD 350 millones, el planteamiento de
la administración de Mario Abdo Benítez contempla además la toma de créditos externos o emisión de bonos por USD 461 millones para la capitalización de dos entidades descentralizadas: el Banco Nacional de Fomento (BNF) y la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). Con este fondeo, se prevé otorgar préstamos blandos a empresas.
El documento oficial da cuenta de que de los USD 2.513,6 millones previstos para impulsar la recuperación económica y evitar una mayor caída del PIB, solamente se tiene asegurado el financiamiento de USD 1.702,6 millones, por lo que el Estado deberá conseguir los restantes USD 811 millones a través de deuda (ver la infografía).
Desde el Gobierno no descartan la posibilidad de que el BNF o la AFD puedan conseguir la inclusión de capital de multilaterales, con lo que se reduciría la toma de nueva deuda al reparto de utilidades con los socios accionistas. No obstante, ven esta opción como un poco lejana atendiendo algunas complejidades en la normativa local.
Al cierre de mayo, las estadísticas oficiales indican que la deuda pública paraguaya llega a los USD 10.868 millones, lo que equivale al 29,9% del PIB. Este indicador se encuentra ya en el límite prudencial que habían recomendado organismos internacionales a nuestro país.
RECUPERACIÓN. El plan para revitalizar la economía tras el fuerte golpe del Covid-19 contempla una inyección total de USD 2.513,6 millones, sustentado en tres pilares principales: obras públicas y generación de empleo, apoyo crediticio, y ayudas sociales y formalización de empleos.
Con la implementación de estas acciones, el Gobierno apunta a contener la caída del 2,5% estimada por el BCP y evitar que el desenlace sea mucho peor.
