Un gigantesco petrolero fantasma con 1 millón de barriles de crudo, una bomba de tiempo en medio del mar

Un viejo, destartalado, agujereado y oxidado petrolero “fantasma” reposa, hamacado por las olas, en las aguas del Mar Rojo, esperando su final desastroso: hundirse, partirse o explotar. Abandonado con la única compañía

de una cadena que lo mantiene en su lugar desde los años 80, frente a las costas de Yemen, el enorme buque tanque está cargado con más de un millón de barriles de petróleo. Si lo peor ocurre, el daño ambiental a la vida marina del Mar Rojo, las plantas de desalinización y las rutas marítimas internacionales será catastrófico.

Llegar al barco y examinar su situación es una aventura prohibida. Los rebeldes hutíes que controlan la zona donde el buque está amarrado niegan el acceso a los inspectores de la ONU, que buscan desesperadamente evitar el desastre.