
Dos clásicos bodegones de Buenos Aires no pudieron sobrevivir a la cuarentena por el coronavirus y dijeron adiós para siempre en las redes sociales. Se trata
de El Trapiche y El Rey del Vino, ambos ubicados en Palermo y con los mismos dueños. Después de resistir por tres meses, estos tradicionales restoranes cerraron sus puertas, dejando atrás 30 años de historia. Sus casos se suman a una crisis que golpea duramente a la gastronomía porteña, y que ya obligó al cierre de otros restaurantes y bares muy reconocidos como Ravello, Hong Kong Style, y La Flor de Barracas, además de restaurantes, bares y otros locales de comida barriales.
El Trapiche publicó un texto de despedida en su cuenta de Instagram. Allí, anunciaron con tristeza que “ha concluido un ciclo de más de 30 años”. En la publicación, los dueños del lugar recuerdan y destaca “los vínculos que se han generado en esta historia, que componen a la gran familia que somos”. También agradecen al personal, quienes “han representado al Trapiche hasta el último día, ellos han sido muy comprensivos, nos han acompañado y los acompañaremos”.
“Extrañaremos dichos vínculos eternamente, nos conocimos a los abrazos, nos hemos querido, admirado (por lo que cada uno hacía por su familia), nos hemos tenido mucho cariño y no los vamos a olvidar nunca, les estaremos eternamente agradecidos a nuestros empleados, ellos han sido El Trapiche. Por suerte gracias a una serie de protocolos que nos juntaron de a pequeños grupos, hemos podido despedirnos a los codazos y hasta lágrimas“, asegura el post.
El rey del vino, otra víctima de la crisis económica por el coronavirus.
También agradecen a los clientes y destacan que “El Trapiche fue más que un bodegón y una esquina, fue todo aquello que hemos vivido juntos, todo lo compartido, todo lo comido, y todo lo soñado. Gracias gente por el eterno amor que hemos construido en estos 30 años”.
En el mismo tono de tristeza, El Rey del Vino también dijo adiós por las redes sociales. “Después de 22 años de mucho trabajo nos tenemos que despedir de ustedes”, señala el texto que publicaron en Instagram.
Ahí, explican que el coronavirus y la cuarentena los dejaron en una situación muy complicada y que ” a pesar de nuestros esfuerzos, no podemos seguir”. Desde el entorno de la familia que maneja ambos restaurantes, dijeron a este diario que no estaban en condiciones por ahora de hablar con los medios.
Inaugurado en 1989 y ubicado en la esquina de Paraguay y Humboldt, a lo largo de su historia El Trapiche se caracterizó por ofrecer una carta de matriz española variada servida en platos abundantes. Las reseñas sobre el lugar destacaban como una de sus especialidades el conejo preparado con salsas clásicas de champignones y vino blanco.
Ocho años después, sobre la misma calle, en 1997, abrió el Rey del Vino. La fama de este bodegón clásico yacía en los sabores caseros de sus platos así como también en sus porciones generosas. En su amplio menú se destacaban las carnes, pastas y parrilla, aunque también se ofrecían pescados y mariscos. Con un único salón donde también se realizan eventos corporativos, los comensales se encontraban con ambiente muy familiar para disfrutar ricos platos.
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