
Bildu ha logrado que por primera vez el Ministerio del Interior abra la mano y conceda a sus parlamentarios un permiso general para que visiten a los presos de ETA en pleno
confinamiento. Con la autorización de Instituciones Penitenciarias, la coalición que lidera Arnaldo Otegui comenzó la semana pasada una ronda de entrevistas por las cárceles de toda España con el pretexto de cubrir la soledad de los presos. Los familiares y amigos de los condenados por terrorismo no han podido desplazarse a otras provincias durante el confinamiento, se quejan, por lo que Bildu ordenó a sus decenas de electos (diputados, senadores, parlamentarios del País Vasco y de Navarra, así como punteros) que cubrieran su vacío emocional. Ese es el argumento oficial pero detrás subyace la crisis abierta en el seno del colectivo de presos y sus familiares, que desafían la autoridad del propio Otegui y consideran traidora a la «izquierda abertzale» por no exigir la amnistía. Ejemplo de esta fuerte resistencia interna es la huelga de hambre protagonizada estas semanas atrás por el etarra «Patxi» Ruiz, que cumple condena en Murcia por el asesinato del concejal de UPN Tomás Caballero. La situación de Ruiz generó una oleada de ataques en el País Vasco contra las sedes de los partidos y el domicilio de la líder del PSE, Idoia Mendia. Y lo que más le preocupa a Otegui: el desafío de Ruiz ha removido a más presos, no solo a los díscolos, y ha incendiado al sector crítico de la «izquierda abertzale». Las visitas de estos días están encaminadas a aplacar los ánimos revueltos en las cárceles. Pero además,Bildu ha logrado que Instituciones Penitenciarias trasladara al dirigente histórico de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, «Kantauri», al mismo módulo de «Patxi» Ruiz para someterle a su control. El preso ‘rebelde’ dejó la huelga de hambre hace una semana. Los representantes de Bildu recorren estos días las cárceles de Andalucía, Galicia, Castilla-La Mancha, Madrid y Comunidad Valenciana, irán a todas en las que cumplen condena los miembros del llamado Colectivo de Presos (EPPK), no así a los expulsados y miembros de la disidente ATA. Pero la bienvenida está siendo desigual. «La Razón» ha adelantado hoy que uno de los pesos pesados de la banda Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», se negó a recibir a los miembros de Bildu que fueron a verles a la cárcel de Huelva. Tampoco salió de su celda su novia.
FUENTE DIARIO ABC: