Coronavirus en Nueva York: el argentino que tocó fondo y encontró la manera de reinventarse para agradecer

Nacido en las entrañas de Villa Luzuriaga, en San Justo, César Robio se fue de la Argentina tras la crisis del 2001

y llegó a Estados Unidos en busca del “Sueño americano”. Empezó con un trabajo de albañil en New Jersey, logró tener su propia empresa de construcción y luego, con un socio, buscó expandirse a otro rubro, el de la publicidad. A pulmón, fabricó unos camiones especiales con pantallas gigantes de led que eran alquilados para circular por las calles de la zona y promover productos o servicios y bandas de música. Pero de promocionar recitales de Marc Anthony, avisos a favor y en contra de Donald Trump y partidos de básquet de los All Stars, el argentino tocó fondo.

“Vivía cómodamente, muy bien, con mis dos negocios y de pronto se cayó todo”, dice Robio, de 47 años, casado, dos hijos, a Clarín. Con sus empresas paradas en medio de la pandemia del coronavirus, tuvo que pelear para mantener a flote su compañía de publicidad “Led on Wheels”, con 6 camiones y 6 empleados, y se le ocurrió una idea para seguir moviendo los vehículos y simplemente dar las gracias: los plantó frente a varios hospitales de Nueva York y Nueva Jersey y proyectó en las pantallas un video que él mismo creó para expresar gratitud a los trabajadores de la salud que están en el frente de batalla.

Así, médicos, médicas, enfermeros, enfermeras y personal de limpieza que pelan día a día con el Covid19, tuvieron una virtual y cálida palmada en el hombro gracias a este argentino.

“Ya que no había demanda de trabajo, inventé una manera para que los choferes puedan salir a la calle”, dice Robio desde su casa en Haskell, New Jersey. Cuenta que recibió un préstamo del gobierno estadounidense para pagar los salarios a los empleados de su negocio así que se mantuvieron en movimiento, pero con un fin solidario.