Militares y civiles nacionales e internacionales ponen el mejor esfuerzo para encontrar el navío que lleva desaparecido nueve días. Por Natalia Pecoraro
COMODORO RIVADAVIA.– Fue un día después intenso. La confirmación de una explosión en el Atlántico el miércoles 15 de noviembre, cuando se perdió todo contacto con el submarino ARA San Juan , provocó el desconsuelo de los familiares de los 44 tripulantes, que vieron cerrarse la puerta a la esperanza de encontrarlos con vida. Pero esa noticia potenció la febril actividad en el puerto de esta ciudad. Personas y equipamiento nacionales y extranjeros se sumaron hoy al grupo internacional que tiene aquí su centro de operaciones. Y lo hicieron sin plazos, sin tener certezas de hasta cuándo continuará el operativo de búsqueda y eventual rescate del navío.
Durante todo el día, militares y civiles que se ofrecieron como voluntarios trabajaron a contrarreloj para poner a punto el aviso ARA Puerto Argentino, que zarpó a las 16.30 rumbo a la zona donde se detectó la explosión, y para acondicionar el buque Sophie Siem, que se sumará al rastrillaje con un mini submarino a bordo que podría ser clave en el rescate.
“Se aumentó la cantidad de personal para trabajar más aceleradamente”, sintetizó Rubén Palomeque, secretario de Servicios a la Comunidad de Comodoro Rivadavia. Algo similar dijo Héctor Alejandro, capitán de la Armada de Estados Unidos asignado al operativo. “Todo el proceso sigue. Vamos a trabajar día y noche; no hemos parado”, dijo.
El ARA Puerto Argentino, con capacidad para el remolque y salvamento de buques y submarinos, habitualmente ofrece sostén logístico móvil a las bases antárticas, pero esta semana fue especialmente acondicionado con sonares para la búsqueda en profundidad. Partió a la tarde con oficiales de la Armada Argentina y con el especialista británico Gary Tyrrell, señalado como una de las personas que más saben de rescates submarinos en el mundo.
Los voluntarios que estuvieron en el puerto fueron unos 50 soldadores y amoladores que trabajan en empresas petroleras de Comodoro Rivadavia o sus inmediaciones y que contribuyeron con su pericia a modificar la cubierta y la popa del Sophie Siem para montar una estructura capaz de contener el mini submarino estadounidense. “Les ofrecimos [a la Armada de Estados Unidos] recursos disponibles en el puerto y en la ciudad para reforzar lo que ya traían. Esta ciudad tiene gente muy calificada en metalmecánica”, explicó con orgullo Favio Cambareri, titular de la Administración Portuaria del puerto de Comodoro Rivadavia.
El objetivo de este esfuerzo militar y civil es que el buque Sophie Siem esté listo “cuanto antes” en caso de necesidad “ante una detección efectiva de la unidad”, según explicó el capitán de navío Enrique Balbi, jefe del Departamento de Comunicación Institucional de la Armada.
Plazos
“Les garantizo que vamos a continuar con la búsqueda, especialmente ahora que contamos con el apoyo internacional y con tecnología de avanzada”,prometió el presidenteMauricio Macri en una declaración a la prensa en el edificio Libertad, acompañado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad , y por el titular de la Armada, almirante Marcelo Srur, tras una reunión de seguimiento del operativo de búsqueda del ARA San Juan. Balbi fue tajante: “No hay fecha para que termine la fase de búsqueda y rescate”.
La Nación consultó a fuentes locales, nacionales y extranjeras sobre si existe un límite temporal para la búsqueda, eventual rescate y posterior investigación. Pocos se animaron a mencionar fechas, plazos.
Fuentes de la Armada dijeron que “no se habló de un plazo” porque “lo prioritario” es encontrar al ARA San Juan. Adam Wise, agregado de Defensa adjunto británico en la Argentina, aseguró que el experto en rescates submarinos Gary Tyrrell estará “hasta después de Navidad”.
“No hay otro tipo de actividad en el puerto”
El operativo de búsqueda del ARA San Juan copó literalmente el puerto de Comodoro Rivadavia. El despliegue de personas y equipamiento provocó que quienes habitualmente operan en la zona portuaria quedaran desplazados: se suspendieron las actividades no relacionadas. “No hay otro tipo de actividad y el área está restringida”, detalló Cambareri.
Los preparativos de argentinos y extranjeros, militares y civiles -desde soldadores hasta traductores- necesitaron no sólo de espacio, sino también de esfuerzos de logística. Los muelles pesquero y de ultramar y las plazoletas del puerto fueron destinadas exclusivamente a los preparativos. “Es un operativo muy importante, que no tiene precedentes”, señaló.fuente lanacion



