
Tres veces ha vuelto a negar el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska que él o alguien de su departamento o la Dirección General de la Guardia Civil llamara al coronel Diego Pérez
de los Cobos para pedirle el informe sobre las marchas del 8M, aunque sí admite abiertamente ya que le llamaron, pero para interrogarle en relación con la filtración a la prensa de ese documento, un «delito de revelación de secretos» en el que el ministro parece querer involucrar cada vez más al alto mando de la Bénemérita cesado. En una triple intervencion atropellada, siempre con tarjetas en la mano para ir leyendo, Marlaska ha continuado sembrando sospechas contra Pérez de los Cobos en ese sentido al reprochar a la oposición que con sus preguntas y sus indagaciones le están haciendo hablar de más. Detrás de la destitución, ha dicho, hubo pérdida de confianza, había una remodelación prevista «y no más, porque yo respeto la carrera profesional de Perez de los Cobos, pero ustedes -ha avisado- están tratando de perturbar esa carrera profesional». Durante la sesión de control al Gobierno en la que el titular de Interior ha tenido que pronunciarse en función de las cuestiones planteadas por el PP, Ciudadanos y Vox -que le han vuelto a pedir su dimisión-, el ministro ha negado que él cesara al coronel, sino que lo hizo «el secretario de Estado a propuesta de la directora general». De poco ha servido, los portavoces le han recordado sucesivamente su gran labor como juez en la lucha contra ETA, pero para lamentar que se haya convertido en alguien que «ataca el estado de derecho » (PP), un «puro aprendiz de esbirro» (Vox) y un «déspota y un mentiroso» (Cs).
FUENTE DIARIO ABC: