
Estaba equivocado quien pensara que la batalla entre la Liga y la Federación por los viernes y los lunes había acabado con la sentencia favorable a las tesis de Rubiales dictada por
el juez de lo Mercantil. La patronal de clubes solicitó medidas cautelares contra el auto dictado en agosto, y ahora la Audiencia Provincial de Madrid ha dado la razón al organismo que preside Javier Tebas. La cuestión no es esencial a corto plazo, pues la Audiencia no ha entrado en el fondo de la cuestión y además la Liga y la Federación ya han acordado que se jueguen los viernes y los lunes al menos para lo que queda de temporada. Sin embargo, del análisis del auto se desprende una posición de la Audiencia favorable a la Liga, lo cual es muy positivo para Tebas, pues es este mismo órgano jurisdiccional el que deberá pronunciarse sobre el recurso presentado por la patronal de clubes. En resumen: todo parece indicar que si ahora ha revocado la decisión del juez Sánchez Magro con la adopción de medidas cautelares, también lo hará cuando entre a valorar el fondo de la cuestión. La Audiencia considera que la «Liga es quien ostenta la competencia en la organización y por lo tanto fija el calendario de la competición profesional, pero este calendario puede comprometer el adecuado desarrollo de la misma o solaparse con otras competiciones, de modo que se establece la supervisión de la RFEF. Por ello la negativa a la ratificación debe ser motivada. No se trata de que la RFEF adopte las decisiones discrecionales que considere conveniente en materias propias de la organización del fútbol profesional ni que la coordinación se convierta en una especie de régimen de “intervención general” de la actividad de la Liga». «Por lo tanto -insiste el auto-, la RFEF asume una función siempre encaminada a un fin de coordinación, sin que supla o “autorice” de modo general las decisiones que corresponden al organizador». Pero el párrafo más contudente es cuando la Audiencia dice lo siguiente: «No alcanzamos a comprender qué papel de coordinación se desarrolla autorizando o no la celebración de partidos de fútbol los viernes. La RFEF se limita a manifestar que no se “opone”, siempre que perciba un porcentaje de ingresos de los derechos audiovisuales por tal “autorización”. Esto prueba que en realidad no se está ejerciendo función alguna de coordinación. La “autorización” únicamente persigue fines económicos, y esto no es una actividad supervisora de la organización, ni la coordinación tiene por objeto percibir ingresos».
Fuente La Razon: