

La puesta en marcha de protocolos conjuntos en materia logística para hacer frente a la pandemia de coronavirus en las bases y operaciones antárticas durante la próxima campaña
y la coordinación de procedimientos para operaciones turísticas y programas extranjeros en el continente blanco, fueron algunos de los ejes de la XVI Reunión del Comité Ad-Hoc Argentina-Chile sobre Coordinación Política en Materias Antárticas.

Encabezado por el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, Daniel Filmus, y el director de Antártica del país trasandino, Camilo Sanhueza, el encuentro virtual sirvió además para abordar la cuestión del turismo antártico, el trabajo conjunto científico y diplomático en torno a la propuesta argentino-chilena de Área Marítima Protegida en la zona de la Península Antártica, además de la cooperación científica y otras actividades conjuntas como la Patrulla Antártica Naval Combinada (Panc).
En la reunión, realizada en el marco del Tratado Antártico (TA) y de la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (Ccrvma), se puso el foco en el establecimiento de protocolos conjuntos en materia logística para hacer frente a la pandemia de Covid-19 en las bases y operaciones antárticas durante la próxima campaña, así como en el traslado aéreo y marítimo de personal de los programas nacionales, informó el Palacio San Martín, en un comunicado.
La reunión, que incluyó a representantes del Comando Conjunto Antártico argentino y los Institutos Antárticos (IAA-INACH) dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina a cargo de Felipe Solá, forma parte del mecanismo de consulta bilateral orientado a consolidar la relación antártica estratégica entre la Argentina y Chile, así como el rol esencial que ambos países mantienen en el Sistema del Tratado Antártico.
Participaron también integrantes de la Subsecretaría de Defensa y de la Dirección Antártica chilena, a los que se sumaron funcionarios de la Embajada de la República de Chile en Buenos Aires y de la representación diplomática argentina en el vecino país.
El conflicto por el control de Telecom Argentina lleva ya tres años, en los que acumuló intervenciones, fallos, renuncias, veedores, acusaciones, ofertas de compra, una investigación de la SEC, la intervención de la Corte Suprema y cartas entre presidentes.