Las “colas del hambre” de Madrid, la otra cara de la capital española que deja el coronavirus

Por aquí pasaba una antigua vía romana que, con los siglos, dio paso a un campo de trigo que en los años 60 se fue transformando en el barrio obrero de

Aluche, uno de los más poblados de Madrid.

Queda al suroeste de la ciudad y, entre los más de 70 mil vecinos que lo transitan a diario, aumentan las caras conocidas que se acercan a la Asociación Vecinal para ver cómo conseguir algo para comer.

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La epidemia del coronavirus que clavó sus garras en España hace tres meses desangró el empleo precario de numerosos vecinos que hoy hacen fila para vivir de las bolsas de comida que reparte la Asociación.

Cáritas triplicó la atención a familias vulnerables desde que estalló la crisis sanitaria por la pandemia y el Banco de Alimentos, la organización no gubernamental presente en todo el país, no da abasto.

“Aquí, en Aluche, vive mucha gente que trabajaba en hostelería, en servicio doméstico, en atención a personas mayores y son los que más han perdido su trabajo”, cuenta a Clarín Yolanda Juarros Barcenilla, una profesora que llegó al barrio desde el norte de España hace 30 años y hoy es vocal y voluntaria de la Asociación.

En Aluche hay unos 1.200 vecinos registrados para recibir una bolsa de alimentos. / AFP

En Aluche hay unos 1.200 vecinos registrados para recibir una bolsa de alimentos. / AFP

“Nos conocemos todos. Son vecinos que viven en nuestro mismo piso, que sus hijos han jugado con los míos en el mismo parque. Sin contratos estables, tenían trabajos precarios con sueldos bajos y se han quedado sin nada”, dice Yolanda.

En un mes y medio, el Covid-19 arrasó con casi un millón de puestos de trabajo en España. Las cifras del desempleo de abril señalaron que 283.000 personas se quedaron sin trabajo. En total, los desocupados suman unos 3.800.000.

La postal de gente haciendo fila con barbijo y la cabeza gacha esperando su turno para llevarse una bolsa con algo para poner sobre la mesa es cada vez más frecuente. Hoy en España se habla de las “colas del hambre”.

“No pertenecemos a ningún partido político. Nuestra asociación es pequeña y muy combativa para mejorar la vida del barrio. Queríamos un nuevo hospital, y no lo hemos conseguido aún, pero sí logramos un nuevo centro de salud, una nueva biblioteca. Hemos hecho siempre un trabajo muy político. Pero, de repente, la gente venía a preguntarnos si sabíamos dónde podían obtener comida porque se habían quedado sin trabajo, no tenían para comer y los teléfonos del servicio social no respondían”, reconstruye Yolanda cómo llegaron a repartir bolsas de comida para los 1.200 vecinos que tienen registrados hoy.

Los voluntarios también reparten leche para 150 bebés. / AFP

Los voluntarios también reparten leche para 150 bebés. / AFP

Juntan alimentos durante toda la semana y abrieron una cuenta corriente donde reciben pequeñas y grandes donaciones: “Desde 2 euros a miles”, dice. “Sólo repartimos las bolsas los sábados y domingos a quienes estén registrados por domicilio. No es nuestra intención saber si tienen papeles o no. Sólo un domicilio para que desde ese hogar venga una persona a retirar la mercadería. Tenemos 150 bebés que el día 30 reciben la leche para todo el mes”, agrega.

“Hacemos presión en los servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid porque nuestra función no es ésta. Tienen que ser los servicios sociales los que ayuden. Pero nos dicen que no les contestan. Los políticos no entienden que las personas sin contrato de trabajo tienen la manía de comer”.

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que se están ocupando de la emergencia social. / AFP

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que se están ocupando de la emergencia social. / AFP

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que se están ocupando de la emergencia social que estalló en paralelo al pico de contagios por Covid-19: “Estamos atendiendo diariamente tres veces más personas que a las que atendíamos el mismo día del año pasado, y son números que no van a decrecer sino que van a aumentar”, dijo la semana pasada el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida en un encuentro con empresarios iberoamericanos.

“Hemos hecho una previsión de que puede haber entre 40 a 70 mil hogares que van a necesitar alimentación de manera consistente por parte del Ayuntamiento de Madrid. En el peor de los escenarios, tendríamos que garantizar la alimentación a más de 200 mil personas en la ciudad de Madrid. Tenemos los suficientes mecanismos de protección para que esto no tenga que degenerar en disturbios”, agregó el alcalde.