
Las aguas vuelven a bajar revueltas en Moratalaz. Después de la pelea registrada el miércoles entre un hombre de 34 años contrario a la gestión del Gobierno central y varios jóvenes de
extrema izquierda, y de que la Policía Nacional estableciese un amplio dispositivo ayer para evitar nuevos encontronazos, una decena de neonazis han puesto hoy en jaque al enclave tras presentarse en las inmediaciones de la protesta con intenciones nada halagüeñas. Los agentes han tenido que alterar su plan e interceptar a este grupo para después conducirlo al espacio donde se situaban los manifestantes que piden la dimisión de Pedro Sánchez. Todo ello, en medio de un clima de crispación que día a día parece más enquistado. Mientras, a unos pocos kilómetros al sur, en Puente de Vallecas, la réplica a las caceroladas ha dominado las protestas. El pasado fin de semana, manifestantes de extrema izquierda expulsaron a poco menos de una decena de personas que se atrevieron a salir a la calle con cacerolas. Y, esta tarde, la marcha «antifascista» ha recorrido la calle de Candilejas sin opositores y bajo la supervisión de un par de coches de la Policía Nacional. «¡Fuera fascistas de nuestros barrios!» y «¡Mordaza no, Marlaska dimisión!» han sido las primeras proclamas. Ni banderas de España, ni himnos nacionales en este barrio de tradición obrera, biensabido territorio de los Bukaneros, los hinchas violentos del Rayo Vallecano. «¡Sanidad pública!», ha sido otro de los cánticos más repetidos. «No es una respuesta a las caceroladas. Las clases populares también creemos que la gestión de la crisis por parte de este Gobierno está siendo deficitaria», explica a ABC Juan Bravo, uno de los «promotores» de la protesta.
FUENTE DIARIO ABC: