
De no mediar giro radical o cambio de planes del Gobierno central del socialista Pedro Sánchez, Sevilla entrará este lunes 25 de mayo en la fase 2 o «intermedia» de la desescalada
para ir volviendo a la normalidad social y saliendo del estado de alarma a causa de la pandemia de coronavirus Covid-19 que azota el planeta. Esta fase incluye, entre otras novedades, una de mucho peso en estas latitudes: la apertura de toda la hostelería, y no sólo de los establecimientos con terraza de veladores, como hasta ahora. Esto significa que desde la semana que viene pueden reanudar su negocio también los restaurantes, lo que significa que se incorporan a la actividad casi cinco mil establecimientos en Sevilla. Nada más y nada menos. Quedan aún excluidos los locales de discotecas y bares de ocio nocturno, pero la entrada en esta segunda fase sí que representa ya una normalidad relativa de mucha relevancia. Los restaurantes dejarán entrar a clientes ya en su interior, aunque tendrán aún bastantes limitaciones: el servicio en mesa deberá contar con una garantía de separación entre clientes y entre las propias mesas, mientras que el aforo estará limitado a un 40% de la capacidad habitual tras una rectificación del Ejecutivo central hace varios días, pues tenía un límite inicial de un tercio. Además, los clientes no podrán consumir en la barra, sólo sentados, para evitar que la gente se agolpe. Deben cumplirse, por tanto una serie de condiciones para ese consumo en el interior del bar o restaurante. De una parte, el consumo dentro del local únicamente podrá realizarse sentado en mesa, o agrupaciones de mesa, y preferentemente mediante reserva previa. En ningún caso se admitirá el autoservicio en barra por parte del cliente. Asimismo, estará permitido el encargo en el propio establecimiento de comida y bebida para llevar. Además, se podrán ofrecer productos de libre servicio, ya sean frescos o elaborados con anticipación, para libre disposición de los clientes siempre que sea asistido con pantalla de protección, a través de emplatados individuales y/o monodosis debidamente preservadas del contacto con el ambiente. Por otro lado, deberá asegurarse el mantenimiento de la debida distancia física de dos metros entre las mesas o, en su caso, agrupaciones de mesas. La mesa o agrupación de mesas que se utilicen para este fin deberán ser acordes al número de personas, permitiendo que se respeten la distancia mínima de seguridad interpersonal. Como hasta ahora ha sucedido con las terrazas. La prestación del servicio en las terrazas al aire libre de los establecimientos de hostelería y restauración se realizará conforme a lo previsto en las disposiciones anteriores, esto es, al 50% de su aforo, con las distancias indicadas y con un límite de diez personas por grupo, como en cualquier concentración. Higiene y prevención En paralelo, en los restaurantes y bares deberán respetarse una serie de medidas básicas de higiene y prevención dispuestas por el Ministerio de Sanidad para poder mantener la actividad. Hay que realizar una profunda limpieza y desinfección del equipamiento, en particular de mesas y sillas, así como cualquier otra superficie de contacto entre un cliente y otro. Asimismo, se deberá proceder a la limpieza y desinfección del local al menos una vez al día. Se priorizará, además, la utilización de mantelerías de un solo uso. En el caso de que esto no fuera posible, debe evitarse el uso de la misma mantelería o salvamanteles con distintos clientes, optando por materiales y soluciones que faciliten su cambio entre servicios y su lavado mecánico en ciclos de lavado entre 60 y 90 grados centígrados. También se evitará el empleo de cartas de uso común, optando por el uso de dispositivos electrónicos propios, pizarras, carteles u otros medios similares. Se eliminarán productos de autoservicio como servilleteros, palilleros, vinagreras, aceiteras, y otros utensilios similares, priorizando monodosis desechables o su servicio en otros formatos bajo petición del cliente. Y los elementos auxiliares del servicio, como la vajilla, cristalería, cubertería o mantelería, entre otros, se almacenarán en recintos cerrados y, si esto no fuera posible, lejos de zonas de paso de clientes y trabajadores. Se deberá poner a disposición del público dispensadores de geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad, en todo caso en la entrada del establecimiento o local y a la salida de los baños, que deberán estar siempre en condiciones de uso. Y también se establecerá en el local un itinerario para evitar aglomeraciones en determinadas zonas y prevenir el contacto entre clientes. Además, los camareros deberán mantener la distancia de seguridad con el cliente y aplicar los procedimientos de higiene y prevención necesarios para evitar el riesgo de contagio. Una guía de normas para bares y policías La desescalada ha generado una importante polémica en Sevilla capital en lo referente al uso de las terrazas de los bares. Primero por la exigencia de más espacio para ubicar sillas y mesas por parte del gremio -que fue atendida desde el Ayuntamiento articulando la opción de solicitar esos metros de más- y después con lo que los taberneros denunciaron como «persecución policial» a raíz del elevado número de sanciones y de inspecciones realizadas por la Policía Local durante la fase 1. Los establecimientos se quejan de que las mismas licencias provisionales de veladores con las que venían funcionando se han requerido estos días por los agentes y ya no se dan por válidas para ocupar la vía pública, lo que obligó incluso en algunos casos a cerrar. Por ello, la Asociación de Hostelería de Sevilla y el gobierno local se han reunido este viernes para elaborar un catálogo de uso y normas, un documenso sellado oficialmente y consensuado por ambas partes que sirva de guía de actuación tanto paara los bares y restaurantes como para los agentes policiales, de manera que las normas queden totalmente claras y se evite la incertidumbre y la posibilidad de actuaciones arbitrarias. Desde el lunes desde ya podrá utilizarse el interior de bares y restaurantes, de modo que se hace más necesario que nunca disipar ambigüedad y contrariedades entre las normas de cada administración para saber a qué deben atenerse tantos los empresariso del sector como las autoridades que deben velar por el cumplimiento de las normas sanitarias, de distancia y de higiene.
FUENTE DIARIO ABC: