
La programación del fútbol con normas políticas realizadas por gente que no sabe de fútbol es un problema. Es una realidad extensiva a todos los segmentos del deporte y a otros sectores.
Los políticos han demostrado no saber de nada al planificar para el fútbol entrenamientos individuales en un deporte que es colectivo. No es lo mismo un atleta que un jugador. Es como si a un tenista le dicen que se entrene solo. Tendrá que competir con un frontón. Zidane pregunta a los profesionales que le acompañan: «¿Podemos entrenar ya jugadas?». Y no pueden contestarle. Madrid y Barcelona se mantienen en la fase cero y eso significa que Real Madrid, Atlético y Barcelona deberán esperar a saber si el lunes pueden ejercitarse en grupos de seis jugadores o si, al seguir en la fase cero, continuarán con el surrealismo de los ejercicios individuales, que aportan poco al profesional. Llevan dos meses sin hacer entrenamientos conjuntos de estrategia, combinaciones y centros. Seguir así es una incongruencia. «¿Podemos entrenar ya jugadas el lunes?», pregunta Zidane a sus colaboradores. Y no le pueden contestar. El CSD, en principio, debe comunicárselo a la Liga, hoy o mañana, a tenor de lo que diga el BOE. Para los clubes sería surrealista continuar otra semana con entrenamientos individuales, que son un paripé. El fútbol es colectivo «¿Cuándo lo sabemos?», pregunta el técnico francés. En principio, el BOE de domingo o lunes deberá recoger lo que se puede hacer y el CSD informará a la Liga. Zizou se ve llegando el lunes al entrenamiento y enterarse entonces de las opciones que tiene. Si le exigen mantener el entrenamiento actual, será una pérdida de tiempo. Y una desventaja respecto a los equipos que sí podrán ejercitarse en grupos de combinación de jugadas a partir del lunes. Los futbolistas no entienden que no puedan hacer movimientos de estrategia, jugadas y remates, manteniendo la misma distancia entre ellos que aplican ahora en las sesiones individuales. Los técnicos opinan que otra semana de trabajo particular será perder siete días, pues necesitan hacer trabajo de conjunto Los jugadores de Primera y Segunda División han trabajado durante una semana en el césped de manera solitaria. Podían tocar el balón, pero sin combinar con nadie. Es una situación surrealista. Se afirma que se les impide hacer paredes y jugadas para que no se acerquen a sus compañeros. Pero los profesionales manifiestan que podrían hacer paredes, centros y remates manteniendo las mismas distancias de varios metros que ahora se les exige en las sesiones particulares. No lo entienden este freno echado que les imponen. Como decía Diego Rivas, secretario general de la AFE, en ABC: «Se ha estigmatizado al futbolista». Sucedió con el asunto de los test, que han realizado mil empresas y que el Gobierno no quiere hacerlos, y sucede con los entrenamientos de los profesionales, que cuentan con instalaciones para que haya distancias entre futbolistas sin problemas y se les aplica una normativa general que no es eficaz y parece más un castigo a un sector cualificado que una decisión meditada, porque no lo es, además de estar decidida por personas que no conocen el sector ni el deporte.
Fuente La Razon: