
La excusa fue la demolición de la estructura de hormigón adosada a la torre del monasterio de San Isidoro del Campo en los tiempos en que funcionó como una fábrica de malta
para la fabricación de cerveza. El pegote -no puede calificarse de otro modo- había parasitado la construcción originaria del siglo XV hasta que la Junta de Andalucía se había hecho con la propiedad y había rescatado la traza original. O, al menos, la que había recibido la declaración como monumento nacional el 10 de abril de 1872. El consejero de Cultura, Javier Torres Vela, convocó a los periodistas el 19 de mayo de 1989 para visitar las obras que la Administración autonómica estaba llevando a cabo en el… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: