En un acto cargado de simbolismo y alusiones a la historia, los masones de Paraná, con invitados de logias de otras provincias y autoridades de nacionales, inauguraron ayer el objeto que se erige como homenaje. Por Jorge Riani
Colgado al cuello de medio centenar de hombres vestidos de impecable negro, los collarines se veían relumbrantes por la luz del mediodía y contribuían a crear un cuadro de cierta exoticidad para un sábado de parque. Los trajes eran todos negros y esa bruna extensión se interrumpía debido al contraste de los mandiles blancos cargados de detalles rojos, amarillos y azules.
Mandil es la denominación que los masones le dan a un atuendo que los profanos llamarían, simplemente, “manteles”. Y collarines son las medallas que colgaban del cuello de cada uno de los integrantes con mayor rango del conjunto. De ese modo, los masones de Paraná y los invitados especiales que venían de Buenos Aires, Salta, Chaco y otras provincias, inauguraron ayer la columna en homenaje a Justo José de Urquiza, situado a metros del monumento al Vencedor de Caseros.
Se trata de un monumento masónico realizado por la Asociación Civil Filantrópica “La Acacia”, que la donó a la Municipalidad, con la intención de que se integre al patrimonio cultural e histórico de la ciudad, y con el objeto también de difundir los principios y valores masónicos. Está frente al Monumento a Urquiza, porque los donantes de la columna ven en la figura del Presidente de la Confederación Argentina, que gobernó al país desde Paraná, el arquetipo del masón y sus valores.
El acto de ayer estuvo regido por el protocolo que sigue cualquier acto público, donde se cantaron el Himno Nacional Argentino y la Marcha de Entre Ríos, pero donde también se mencionaron a las autoridades masónicas con sus referencias institucionales internas. Es así como en los discursos se mencionaron al soberano “Gran Comendador del Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina, ilustre hermano Roberto Rossini, y al pro Gran Maestre de la Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones, muy respetable hermano Pablo Lázaro”, quienes llegaron a Paraná ambos con sus comitivas.
Tanto Rossini como Lázaro hicieron uso de las palabras para agradecer la invitación a participar del acto, y donde éste último hizo llegar el saludo de la máxima autoridad de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, Angel Jorge Clavero, quien se encuentra “fuera del país, haciendo tareas masónicas”.
Lázaro habló también de la relevancia que tiene la masonería de Paraná en la masonería a nivel nacional y mencionó que “algunas de las más altas autoridades del país están hoy en esta ciudad, como el lugarteniente Eduardo Gambino, y el gran hospitalario, Reynaldo Martínez.
Las autoridades nacionales pusieron en valor la impronta federal de la masonería, el valor de la unidad en estos tiempos y el modo en que gobiernos y masonería pueden “contribuir a construir bienestar para los ciudadanos”.
SÍMBOLOS. El discurso central por parte de los anfitriones estuvo a cargo del presidente de “La Acacia”, Reynaldo Martínez, quien contribuyó a acceder a las interpretaciones de la simbología que contiene la columna.
“Este monumento –dijo– se refleja en aquel otro monumento de nuestro ilustre hermano Justo José de Urquiza, quien a través de su obra nos dio la Constitución que ordenó el país y que disminuyó ese caos sangriento de las luchas fratricidas. Esa misma intención está plasmada en los símbolos. Las palabras de los lados del cubo: Libertad, Igualdad, Fraternidad, son los sentimientos más nobles que anidaron en los corazones de quienes hicieron nuestra patria y que, fundamentalmente en lo que nos toca a nosotros, orientaron la acción institucional, docente, política de Justo José de Urquiza. La ciencia, la justicia, el trabajo son nobles acciones que enaltecen al hombre. Que lo llevan por el camino de la búsqueda del bien y la verdad. Que lo ponen en contacto con la naturaleza, con sus semejantes, de una manera muy particular, tal como fue el reflejo de la acción cuando le tocó ejercer el poder a Urquiza”, agregó Martínez.
Respecto del objeto donado, dijo que es una “columna que puede parecer mal terminada, puede parecer misteriosamente interrumpida, pero que significa, nada más ni nada menos, lo inexorable del ser humano que es la muerte”.
“Veo aquí a familiares, amigos, hijos, nietos, sobrinos de muchos ciudadanos que abrazaron la igualdad, la libertad y la fraternidad y que dieron sus vidas, sus tiempos, sus esfuerzos en las más diversas profesiones. A ellos también está dedicado este monumento”, explicó.
“Todos nosotros, quienes integramos La Acacia, seguimos intentado trabajar por una sociedad más justa, con mayor libertad y con mayor igualdad. Ese es el mensaje que trasunta hoy este monumento, que se erige, como ustedes verán sobre el piso de las contracciones, sobre el piso de los enfrentamientos, pero que los comprende, los abarca, los estudia y ofrece a la sociedad las mejores intenciones para solucionarlo”, sostuvo mientras señalaba el piso en damero, es decir como tablero de ajedrez, sobre el que se erige la columna.
HISTORIA. El intendente Sergio Varisco también fue invitado a hablar. Lo hizo como presidente municipal en representación de la ciudadanía, y fue desde allí que explicó cuál fue el criterio que primó para la autorización de la columna de los masones.
Haciendo gala de un discurso muy nutrido de datos históricos, Varisco hizo un repaso sobre el aporte de la masonería en la construcción del país.
Pero también explicó que el rol que le cupo a él, como máxima autoridad política de la ciudad, fue “simplemente autorizar el emplazamiento del monumento y preocuparme por su construcción”. “Ser electo por el pueblo de la ciudad nos obliga a sentirnos los más humildes servidores, y cuando se me propuso esto lo acepté de inmediato porque quién se puede negar cuando se recorre la historia y se piensa en masones como San Martín, que nos dio la independencia territorial, que forjó la república porque fue un general republicano frente al único ejército del mundo que no conquistó sino que liberó pueblos. Cuando se piensa en Urquiza que nos dio la Constitución y forjó la unión nacional, cuando después de Caseros dijo aquello de ‘ni vencedores ni vencidos` y tuvo la grandeza tras derrotar en Pavón a Mitre, de retirarse para constituir la unión nacional”, dijo Varisco.
“O cuando se piensa en Leandro Alem –continuó–, que trajo la idea de la soberanía popular en el cuarto oscuro, donde el patrón no te ve cuando vos votás, y que forjó esta idea de la soberanía popular. Pero aparte yo tenía la íntima convicción de que el emplazamiento de este monumento iba a generar un debate rico en esta ciudad, sobre la historia, porque a las cosas hay que transparentarlas, sacarlas a la luz, a mi entender. Pensé que se podía generar ese debate y así fue, aunque no con el impacto que hubiese pretendido. Se logró sí un debate sobre nuestra historia, sobre la ciudad de Paraná, sobre los masones y su relación con la Iglesia, que parecía un tema tabú, y sobre lo que significa la masonería en la historia argentina”.
“Es mentira –dijo el presidente municipal paranaense– que murieron las ideologías, es mentira que ha terminado la historia. Lo que se termina es la historia de los que se creen dueños de la historia, lo que se termina es la historia de los que quieren dividir a los argentinos, pero es bueno el debate ideológico, saber de dónde venimos, qué cosas nos parieron en la historia, a nosotros, los argentinos, que no nacimos de una idea religiosa. La Nación Argentina no nació de una confrontación racial, no nació de un conflicto económico. Los argentinos nacimos en Mayo de 1810 en las ideas de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad. Fueron las ideas las que movieron a la generación de nuestra Nación Argentina”.
“Son las ideas, en definitiva, las que deben mover al mundo, y no la plata, ni los intereses personales y sectoriales. Esa gran historia argentina creo que se ve reflejada en lo que ha sido la masonería argentina y aquí en la ciudad de Paraná ocurre lo mismo”, continuó.
“Debemos entender que no hay dos o tres pueblos, hay un solo pueblo al que, cada tanto y por una cuestión electoral se les presentan propuestas, pero somos un solo pueblo diverso desde todo punto de vista. Porque como diría otro gran masón, Hipólito Yrigoyen, los hombres deben ser sagrados para los hombres, y los pueblos deben ser sagrados para los pueblos”, remató.
El acto se completó con el corte de la cinta inaugural del monumento, la firma de un acta y la toma de una fotografía frente al Monumento a Urquiza.

