
Hay muchas maneras de ilustrar el regreso a una cierta normalidad después de las peores semanas de la pandemia, pero ninguna es tan elocuente en Sevilla como esta: la Cruzcampo empezó ayer
a producir barriles para los bares. La peculiaridad de la cerveza sevillana, su gran secreto, obligó a parar la planta. Esto convierte a la Cruzcampo en una cerveza genuina en el mercado, pero también le aboca a tener un sistema de producción muy ajustado a la demanda porque no puede almacenar el producto. Tal como se fabrica, se envía al bar y se consume. No hay stock. Gracias a eso sabemos, por ejemplo, que en Sevilla nos bebemos cinco cruzcampos por segundo, un dato que dio en una… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC:
