Jubilaciones: se mantienen hasta fin de año los aumentos por decreto

Este viernes, en forma virtual, se reúne la Comisión del Gobierno y el Congreso que debe definir el proyecto de ley de la futura fórmula de movilidad, en reemplazo de la

anterior y de los aumentos por decreto del Presidente. La posición mayoritaria es postergar hasta fin de año la aprobación de esa fórmula y que, además del aumento de junio, el Gobierno continúe con los aumentos por decreto trimestrales, de septiembre y diciembre.

Así le dijeron a Clarín fuentes oficiales. El argumento es que por la caída de los ingresos laborales y de los trabajadores, de la recaudación impositiva y de la Seguridad Social y de la actividad económica, cualquier fórmula que tenga en cuenta esos indicadores arrojaría cifras negativas.

En cambio, sin atarse a una fórmula rígida –argumentan- el Gobierno puede continuar con los aumentos por decreto que tomen en cuenta la nueva realidad económica y de ingresos que se generó entre los 6 millones de jubilados y pensionados y demás beneficiarios de la Seguridad Social.

¿Por qué no aprueban una fórmula que ajuste las prestaciones por la inflación?, preguntó Clarín.

-La inflación como único índice de ajuste quedó descartado para “desindexar” la economía. Las ideas que se barajaban para la nueva fórmula combinaban salarios, recaudación o actividad que, hoy por hoy, están con variaciones reales negativas. Y en este contexto aplicar una fórmula válida para momentos normales, perjudicaría a los beneficiarios del sistema, respondieron.

Según la ley de Emergencia, que suspendió por 180 días la fórmula de movilidad, el Poder Ejecutivo nacional debía convocar a una comisión integrada por representantes del Ministerio de Economía, del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y miembros de las comisiones del Congreso de la Nación para proponer un proyecto de ley de movilidad de los haberes previsionales de acuerdo con los principios de “solidaridad y redistribución”.

Esa comisión, de manera virtual, se reunirá el viernes y postergará la elaboración de la fórmula para el mes de diciembre.

En tanto, se descuenta que, como pasó con el incremento de marzo que fue del 2,3% más una suma fija de $ 1.500, el aumento a partir de junio y también los del segundo semestre volverán a combinar un porcentaje más una suma fija.

Así habrá un nuevo achatamiento de la pirámide previsional porque los “principios de solidaridad y redistribución” implican que los que más ganan cobren un porcentaje inferior con relación a los haberes más bajos.

Si se hubiera aplicado la fórmula suspendida, el aumento de marzo hubiera sido parejo del 11,56% y el de junio, del 10,9%, de acuerdo al índice de la fórmula suspendida que se formara en un 30% por la evolución de los salarios formales según el índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) y un 70% de la inflación entre octubre y diciembre de 2019.  Con el aumento por decreto de marzo se estimó que, con el 2,3% más los $ 1.500, unos 2,7 millones de jubilados y pensionados cobraron menos que si se hubiera aplicado la fórmula suspendida. En cambio, 4,5 millones de jubilados y pensionados cobraron hasta un 13% más.

Este achatamiento de la pirámide previsional significó un ajuste fiscal del orden de los 5.000 millones de pesos mensuales porque el aumento diferenciado representó un incremento global del 9%, frente al 11,56% de la formula suspendida. Pero en términos globales, ese ajuste quedó compensado por el pago del bono de hasta $ 3.000 que se otorgó a los jubilados que ganan hasta $ 18.892 y el bono de $ 3.103 para los 2,2 millones de padres que cobran la AUH por 4 millones de chicos.

La movilidad abarca a 18 millones de jubilados, pensionados, beneficiarios de Asignaciones Familiares, AUH, PUAM (Prestación Universal Adulto Mayor) y pensiones no contributivas.

NE