
La vuelta a la nueva normalidad llegará a partir del próximo 4 de mayo con el comercio y la hostelería a medio gas y unos «pequeños resquicios» de actividad económica. La desescalada
por fases y a lo largo de entre seis y ocho semanas permitirá un despliegue también por fases de la actividad económica del país, que ni mucho menos volverá de golpe a funcionar a pleno rendimiento. Las empresas y negocios como comercios, hostelería y hoteles podrán reabrir a lo largo de ese periodo pero bajo unas estrictas normas de higiene y de seguridad para evitar contagios. Por ejemplo, en la segunda fase, los bares y restaurantes podrán abrir sus terrazas con hasta un tercio de su ocupación, los hoteles podrán volver a la actividad pero manteniendo cerradas sus zonas comunes y el pequeño comercio podrá levantar las persianas, pero no así los locales ubicados en centros comerciales. Según ha explicado Sánchez en una rueda de prensa telemática en Moncloa tras el Consejo de Ministros, la desescalada del desconfinamiento será «gradual» y «asimétrica» y contará con cuatro fases, en función de cómo evolucione la pandemia. En la primera fase, la 0, se permitirá desde el próximo 4 de mayo la apertura de pequeños locales y establecimientos con cita previa para la atención individual de clientes, como por ejemplo restaurantes con servicio de comida para llevar a domicilio sin consumo en el local. Una vez en la fase 1, que dará comienzo el 11 de mayo, comenzará ya el arranque parcial de más actividades, con la apertura del pequeño comercio pero en condiciones de «estricta seguridad», fase de la que se quedarán fuera los centros comerciales donde las aglomeraciones son mayores. También en este momento se producirá la apertura de terrazas de restaurantes, con una limitación de la ocupación del 30% y de la hostelería, con una fase inicial de apertura que dejará fuera del uso las zonas comunes y con normas y restricciones que fijará Sanidad. Los locales deberán abrir con un horario preferente para los mayores de 65 años, mientras que los lugares de culto lo también limitarán su aforo a un tercio de su capacidad total. En estas condiciones se plantea también la apertura de centros de alto rendimiento por turnos y el entrenamiento medio en ligas profesionales. En la segunda de las fases será cuando se lleve a cabo la apertura del espacio interior de locales con un aforo también de un tercio y solo para el servicio de mesas, el inicio del curso escolar en septiembre y la reanudación de la caza y pesca deportiva. También entonces volverá el ocio y la cultura, con cines, teatros y auditorios con butacas preasignadas y la limitación de aforo a un tercio, y actividad de monumentos y exposiciones, conferencias con un tercio de aforo, al tiempo que se podrán celebrar actos y espectáculos culturales con menos de 50 personas. Advertencia a la banca Más allá de los detalles de la desescalada, el presidente ha aprovechado las preguntas de la prensa para lanzar un mensaje claro a la banca y ha asegurado que el Gobierno vigila que las ayudas puestas en marcha llegan a sus destinatarios. «El Gobierno ha comprommetido 100.000 millones en avales ICO. Más que nunca en la historia», se ha defendido el presidentre al ser preguntado a cerca de los requerimientos de los empresarios de una mayor liquidez. «Nosotros también hemos recibido quejas por parte de autónomos y pymes sobre el trato que les dan determinados bancos», ha dicho, para recordar después que vigilan al sistema financiero para que lleguen las medidas de liquidez a sus destinatarios. El Gobierno, a través del ICO, ha puesto por ahora a disposición de las empresas 40.000 de los 100.000 millones de euros en avales públicos comprometidos. Cada entidad financiera puede conceder una cuantía equivalente a su cuota de mercado en el segmento de empresas. Algunas entidades, como el Santander, ya han cubierto su cupo. Preguntado al respecto este martes por la cuantía de esas garantías, el consejero delegado de este banco, José Antonio Álvarez, no ha valorado si los 100.000 millones serán suficientes, pero sí ha dicho que «lo importante es que se vayan liberando», pues hay bancos, como el Santander, que tienen demanda pendiente de atender. Las entidades también han sido objeto de críticas por vincular, en algunos casos, la concesión de esos créditos avalados, en los que el 80% del riesgo lo cubre el Estado, a la contratación de otros productos como seguros de vida, algo prohibido en el acuerdo marco entre el ICO y la banca. En este sentido, tanto el Banco de España como el propio ICO vigilan que se concedan de acuerdo a esas normas. Pero además, muchos autónomos y pymes se están quejando de que muchas solicitudes están siendo denegadas. Al respecto, la banca esgrime que se están aplicando igualmente criterios prudentes de riesgo. Álvarez, por ejemplo, ha recordado este martes que el riesgo de impago de esos préstamos lo corren el contribuyente y las entidades y por tanto, siguiendo criterio profesionales, es normal que se denieguen.
FUENTE DIARIO ABC: