
El estado de ánimo del estudiantado de la Universidad de Sevilla va empeorando a medida que se acerca el período de exámenes mientras sigue la incertidumbre acerca de cómo serán examinados ya
que sólo hay un documento con unas pocas recomendaciones hechas desde el Rectorado. Después de que la pasada semana la reunión del consejo de gobierno no aclarara los criterios de evaluación y se limitaraa hacer una serie de sugerencias que deberán pasar por comisiones de seguimiento y juntas de facultades alargando hasta mitad de mayo la incertidumbre, el Consejo de Alumnos, el CADUS, ha lanzado un duro comunicado en el que anuncia que «repudia» al Rectorado y se desmarca de su gestión con la que hasta hace poco solía coincidir. En el escrito emitido por el Cadus, se asegura que el documento aprobado por el Rectorado estaba «vacío de contenido y soluciones» para la adaptación de la docencia a la situación actual y critica la institución que «no sólo no ofrece respuestas ni soluciones, sino que ha demostrado que no tiene en cuenta nuestro trabajo y preocupaciones». En este sentido, el Cadus «se desmarca» del Rectorado porque dice que quiere evitar que se utilice la imagen de las delegaciones de estudiantes «para blanquear su infame gestión». Idealizar la situación Según los estudiantes, el Rectorado no les escucha mientras «enmascara de forma idealizada» la situación del estudiantado que,cuando han pasado más de 40 días desde el cierre de la universidad, sigue teniendo un futuro incierto ante la «inutilidad» del gobierno de la universidad. «Nos encontramos ante un Rectorado que no tiene en cuentan nuestras palabras y peticiones además de mentirnos a diario», dicen. Los alumnos denuncian que están siendo «increpados gracias a la exhaustiva monitorización que realiza la enseñanza virtual. «No vamos a cooperar en la vergüenza que la cabecera de esta institución protagoniza hoy en día», recalca el Cadus que, en colaboración con las distintas delegacionesde centrosha elaborado sus propuestas para solventar la situación. Es un estado de ánimo al que llegan después de semanas sin saber a qué atenerse mientras algunos estudiantes tienen dudas de cómo afectará a las calificaciones finales. Por ello entre las propuestas que presentaron y que, según fuentes del Cadus, ha sido rechazada, se encuentra que cualquier cambio en los proyectos docentes fuera consensuado con el estudiantado. Tampoco ha salido adelante otra petición para que no corran las convocatorias en esta situación de crisis ya que, según alegan, «en momentos de incertidumbre como los que estamos viviendo, agotar convocatorias no puede ser una preocupación más del estudiantado». Igualmente los estudiantes se quejan de que muchos no podían acceder a los bonos digitales porque no cumplían los requisitos pese a estar algunos de ellos en situación de precariedad por la crisis por lo que no pueden seguir las clases por falta de conexión. A ese desconcierto del que hablan está contribuyendo la falta de un criterio único y los episodios que se han producido recientemente como el de la Escuela de Arquitectura, donde una profesora fue grabada mientras reconocía que había que buscar la fórmula de ponérselo más difícil a los estudiantes y reducirles el tiempo para evitar que puedan copiar o tildaba de «ovni» a los estudiantes que no van por clase. Además se ha puesto de manifiesto la falta de uniformidad ya que, mientras algunos apuestan por los exámenes virtuales otros han dicho claramente que los harán presenciales. Es el caso del decano de Derecho, Alfonso Castro, que anunció la pasada semana su intención de hacer los exámenes de forma presencial recordando que esa es la fórmula que se empleará con la Selectividad y anunciando que él mismo lo hará así en su asignatura. Exámenes en la plaza de España De hecho, algunos profesores se han dirigido a sus estudiante anunciándoles que los parciales serán presenciales. En Derecho, por ejemplo, algunos han comunicado a los alumnos su intención de hacer exámenes orales en su despachomientras que otros les han dicho que los harán de forma tradicional. Incluso un catedrático de Derecho comunicó a sus alumnos la intención de hacer un examen en la Plaza de España el día 8 de junio. Sin embargo, después de que este mensaje corriera como la pólvora entre los estudiantes, el profesor les volvió a escribir asegurando que era sólo un ejemplo. Exámenes a las doce de la noche para evitar el colapso digital La situación provocada por la suspensión de clases y la necesidad de evaluar a los estudiantes está provocando todo tipo de anécdotas ya que cada profesor adapta la asignatura o los exámenes a su manera. La pasada semana los estudiantes de Ciencias del Deporte del CEU, el centro adscrito de la Universidad de Sevilla tuvieron un examen virtual a las 12 de la noche. Fue un examen de Fisiología, una asignatura que se imparte en el primer curso y que fue muy corto. Sólo duró media hora, lo que supone que acabó sobre las 12.30. ¿Por qué un examen a esas horas? Según los alumnos, las explicaciones que les dieron los profesores es que era para buscar un horario en el que hubiera pocos usuarios conectados a la red ya que habían tenido experiencias anteriores en las que se colapsó la plataforma Moodle. En ocasiones anteriores ese colapso provocó que algunas respuestas de los estudiantes no se enviaran correctamente a la plataforma e incluso hubo alumnos que tuvieron que repetir el examen por ello.
FUENTE DIARIO ABC: