
Un vecino del lugar fue quien encontró el féretro de color blanco en una zona boscosa, con un cuerpo de 80 centímetros de largo y 60 centímetros de
ancho. El cadáver estaba tapado con dos bolsas de polietileno y con sangre.
Hasta el momento, se desconocen las circunstancias del hecho y si se trata de un ataúd sacado de un camposanto.
En el lugar se convocó al agente fiscal de turno de la Unidad Penal 1 de la ciudad de Luque, Francisco Torres, y al médico forense Carlos Alfaro, así como al personal técnico de Criminalística, a cargo del inspector Cristhian Cantero.
