Conocido por su alias criminal, el confeso sicario Jhon Jairo Velásquez, alias ‘Popeye’, fue uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar, el temido jefe del cartel de Medellín, que exportó miles de toneladas de droga a Estados Unidos. Llegó a presentarse como el jefe de pistoleros del capo de la cocaína.
En una entrevista con la AFP en 2015, Popeye dijo haber asesinado a «por lo menos 250 personas, quizás 300» por instrucciones de su «patrón». Figura icónica del mal, Escobar libró una guerra sin cuartel contra el Estado colombiano para evitar su extradición a Estados Unidos, que estuvo marcada por la detonación indiscriminada de carros bomba y el secuestro o asesinato de líderes políticos, periodistas y jueces.
El jefe mafioso murió a manos de la policía colombiana el 2 de diciembre de 1993 en la ciudad de Medellín. En prisión, Popeye hizo famoso por su locuacidad e historias de fábula sobre su vida criminal.

