
La defensa del que fuera jefe de Seguridad de Iberdrola Antonio Asenjo ha emprendido una ofensiva judicial en la causa Tándem, donde está siendo investigado como intermediario de los encargos de la
eléctrica al comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo. Tras solicitar sin éxito apartar al instructor Manuel García Castellón, ha registrado una batería de escritos en los que carga contra él por haber rechazado la recusación sin tramitarla, cuestiona su competencia para entender de los hechos, descarta que los delitos objeto de investigación tengan relación con el resto de la causa y pide el archivo de actuaciones al entender que en todo caso, habrían prescrito. En cuanto a la recusación, solicitada tras la última declaración de Asenjo en la Audiencia Nacional el pasado mes de febrero, el juez resolvió en un auto el 11 de marzo su inadmisión por extemporánea y lo hizo de plano, es decir, sin darle tramitación, como es su potestad, en una decisión contra la que no cabe recurso. La defensa de Asenjo ha presentado una queja en respuesta en la que profundiza en una supuesta vulneración del derecho a acceder a resoluciones fundadas en derecho y señala «arbitrariedad» en el juzgado, pues unas resoluciones le son notificadas total o parcialmente pese al secreto de actuaciones que a la vez, limita su acceso a otras. «Una cosa es que el Auto de 11 de marzo de 2020 establezca que encontrándose secretas las actuaciones muchas de estas resoluciones no se han notificado, y otra muy distinta que realmente no se hayan adoptado tales decisiones por el órgano competente», plantea el letrado Manuel Santaella, que dice contar con ese auto como «oportuna prueba cargo en el procedimiento correspondiente» que prevé iniciar contra el instructor. Precisamente, el secreto que pesa sobre el sumario es objeto de otro de los escritos presentado por la defensa de Asenjo, que ha recurrido en apelación que se mantenga el velo sobre esta pieza separada de la macrocausa Tándem, la número 17, ya que entiende que se vulnera el acceso a la tutela judicial efectiva y además, no está justificada suficientemente la necesidad a la luz de los autos de prórroga que mes a mes, desde diciembre, se han venido dictando. Por otra parte, el letrado cuestiona que la Audiencia Nacional sea competente para conocer de los delitos de cohecho y revelación de secretos por los que se investiga a su cliente y pide así que se inhiba a un juzgado de instrucción ordinario, aunque, en todo caso, considera que lo procedente es archivar el caso porque entiende, además, que no tiene conectividad con el resto de los hechos que se investigan en la macrocausa y que, aún teniéndola, los presuntos delitos estarían ya prescritos. Descarta maquinación contra Endesa Se detiene en particular en otro de los escritos en la investigación respecto del expresidente de Endesa, Manuel Pizarro, que acudió como testigo hace dos semanas al tratarse de un posible perjudicado por uno de los encargos de Iberdrola a Villarejo y que, según las fuentes jurídicas consultadas por ABC, dejó caer que el supuesto espionaje que padeció en 2004 pudo tener que ver con un intento de manipular el precio de la acción de la compañía de cara a una OPA que afrontaría meses después. La defensa de Asenjo parte de esta información para rebatir un presunto delito de alteración del precio de las cosas, por si pudiera ser objeto de la causa, dado que no conoce si hay más imputaciones por el mencionado secreto de actuaciones. Argumenta no sólo que no tendría competencia la Audiencia Nacional para investigar ese tipo penal, sino que no podría haber concurrido en este caso porque no coinciden las fechas; que de aparecer, habría sido en «tentativa de tentativa» y no está penado y que, a la postre, estaría todo prescrito.
FUENTE DIARIO ABC: