
Con Inglaterra por fin tomándose en serio la amenaza del coronavirus y buena parte de la población confinada en sus domicilios, el futbolista del Tottenham Dele Alli ha preferido ignorar las recomendaciones
para salir de casa y ha sido cazado yendo de bares con sus amigos. Acompañado por estos y por su novia el centrocampista fue visto en varios pubs de Londres, lo que ha generado una gran polémica y le ha valido duras críticas a través de las redes sociales. Mucho más cuando su jefe, José Mourinho, ha decidido afrontar esta crisis ayudando a repartir comida a las personas mayores y necesitadas de la ciudad.
Fuente La Razon: