
La crisis por la pandemia del coronavirus y las medidas adoptadas por el Gobierno central mediante el decreto de alarma del pasado fin de semana han dejado las calles vacías. En la
capital andaluza, como en el resto de grandes ciudades, eso se ha traducido en una drástica reducción del número de viajeros del transporte público que va a afectar a la organización de las líneas de autobús urbanos. De hecho, la empresa municipal de transporte de Sevilla, Tussam, ha trasladado ya a los trabajadores de la misma que está planteando aplicar un Expediente de Reducción Temporal de Empleo (ERTE) para ajustar el servicio a la realidad actual. Todas las secciones sindicales de la compañía ya están al tanto de esta iniciativa municipal, que se les ha trasladado oficialmente durante esta semana a tenor de las cifras que reflejan las líneas de Tussam. Sevilla ha sido la única de las principales capitales españolas que ha mantenido el cien por ciento de su servicio de autobús, especialmente porque sus vehículos tienen ya instaladas las mamparas de seguridad a diferencia de otras ciudades, pero el análisis del uso de este transporte (hay líneas que llevan toda la semana prácticamente vacías) ha hecho que el Gobierno municipal que lidera el socialista Juan Espadas se replantee el asunto y vaya a reordenar el plan actual y bajar la frecuencia y el número de buses en la calle. Fuentes de la empresa han expuesto a ABC cuáles son las líneas principales de este plan que maneja el Ayuntamiento, y que se centra en un ERTE del 50% de la plantilla, que durante quince días cobraran la mitad de sus emolumentos con un complemento de 150 euros por esos quince días. Se asegura, de hecho, que las medidas se van a imponer por decreto a causa de los dictámenes del decreto nacional que obliga a reducir la presencia en las calles por el coronavirus Covid-19. Además, la propuesta de Tussam incluye que se le permita a la empresa disponer de una de las semanas de vacaciones a la que tienen derecho los operarios para distribuirlas durante el año y poder aplicarlas en este periodo crítico. Lo mismo se plantea para los llamados DPD, los descansos que la compañía ofrece a los trabajadores por desplazamientos, que bien se convierten en días de descanso o en dinero. Los trabajadores consideran esta alternativa muy perjudicial y «también discriminatorias con respecto al resto del espectro de lo público del Ayuntamiento». «Parece que la voracidad económica de nuestros dirigentes se ceba con quienes estamos haciendo uno de los mayores esfuerzos en esta crisis, mientras que otros colectivos menos expuestos están en sus casas cobrando sus salarios al cien por cien, otra muestra del trato que recibimos, que llega a incluir a las personas con menores a su cargo y de riesgo, a los que le dan como única alternativa que lo paguen ellos», recalcan desde la Asociación Sindical de Conductores, que han mantenido «varias reuniones con la dirección de la empresa» en las que se ha mostrado el rechazo a este planteamiento. El Ayuntamiento hispalense no ha cerrado aún los detalles de su plan para reducir el servicio de autobús municipal y no se opone a modificar algunos detalles del mismo, pero tiene claro que deben tomarse ya medidas puesto que mantener el cien por cien del servicio carece de sentido alguno mientras hay líneas que prácticamente van vacías todo el día desde hace una semana. Fuentes municipales recalcaron que «se ha analizado en profundidad el funcionamiento de estos días», en los que «se ha mantenido el cien por cien del servicio», así como que «no está decidido la fórmula a aplicar pues se está negociando aún con los sindicatos».
FUENTE DIARIO ABC: