
Un rentista con varios locales en el municipio de Carbajosa de la Sagrada (Samanca) ha tenido un gesto que ha alegrado a los responsables de los negocios, que afrontar grandes pérdidas económicas
con motivo del estado de alerta derivada de la crisis por el coronavirus. Y es que en los peores momentos sale lo mejor y lo peor de las personas. Una de las afortunadas es una dentista de 38 años, que regenta una pequeña clínica dental en el citado municipio salmantino. Se llama Fátima Salek y el lunes pasado, el primer día laborable tras el cierre obligado de comercios por decreto, salvo los de primera necesidad, se puso en contacto con el propietario para preguntarle qué iba a pasar, informa La Tribuna de Salamanca. Ella, que nació en los campos de refugiados saharauis de Tinduf, ya había pagado religiosamente la mensualidad de marzo y estaba muy desconcertada ante la incertidumbre que nos acecha. Para su estupor, el dueño le dijo que le perdonaba un mes el pago de la renta (abril) y que la medida podía ampliarse en función de la evolución de la pandemia. Lo mismo hizo con los encargados de otros locales, según averiguó ella tras informarse al respecto. Su sorpresa, a la para que su alegría, fue mayúscula y ha aprovechado para agradecer ese gran gesto. «Hay que ser solidarios. Yo he donado mascarillas o atiendo a algún paciente que tiene dolor para evitar que vaya al Hospital o el centro de salud, es lo que hay que hacer», ha explicado al citado diario.
FUENTE DIARIO ABC:
