
Ahora se trata de salvar vidas. Las decisiones que estamos tomando suponen sacrificios para todos. Pero lo más doloroso es obligar a la soledad a muchas personas, sobre todo a los ancianos.
Por eso quiero pediros que nos ayudemos los unos a los otros. La situación recuerda a las guerras que padecieron nuestros antepasados, pero ahora contra un enemigo invisible. Nunca antes los madrileños se habían visto obligados a permanecer en sus casas, aislados, saliendo a la calle solo para lo imprescindible. Somos conscientes de que habrá personas que no tengan familiares a quienes pedir ayuda. Nos toca ayudarles. En los próximos días vamos a habilitar un teléfono para que puedan solicitar esa ayuda. Y necesitaremos reforzar los recursos de la Administración regional con voluntarios que nos echen una mano. Estamos contemplando todas las posibilidades, pero no nos cabe duda de que estamos obligados a cuidar los unos de los otros. Y nuetros mayores nos han sacado adelante, nos estaríamos aquí sin ellos. Madrid es una región ejemplar. Vamos a demostrar que este lugar del mundo, a veces tan grande y competitivo, también sabe vivir con el afecto de un pueblo pequeño. Agradezco a las empresas que ya nos han hecho saber su buena disposición: desde crear plataformas informáticas hasta construir físicamente lo que necesitemos, o para prestarnos sus hoteles, o preparar comidas y que los madrileños no queden desabastecidos. Me enorgullece presidir una Comunidad humana y solidaria. Agradezco el esfuerzo que están haciendo los sanitarios, muchos de los cuales no han descansado ni cuatro horas diarias; y el esfuerzo de la Policía Municipal, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y de los funcionarios y profesionales. También, los ofrecimientos del Ejército. Agradezco la buena sintonía de los alcaldes de toda la Comunidad de Madrid y de los políticos en general, que han dejado la ideología a un lado y se han comprometido a trabajar juntos. Y gracias, Madrid, por la responsabilidad de todos. Vendrán días con noticias duras de digerir. La Sanidad madrileña está preparada para esta guerra: los hospitales públicos y privados están trabajando juntos por primera vez en la historia. Gestos así nos hacen falta. Pero debemos ir más allá y cuento con todos vosotros, especialmente con los jóvenes: es la hora de la solidaridad. Muchas veces nos preguntamos qué podemos hacer para ayudar, para salvar el mundo; ahora tenemos la oportunidad de hacerlo, de llegar hasta donde nuestros héroes de los hospitales no pueden, cuidando los unos de los otros. Venceremos.
FUENTE DIARIO ABC:
https://www.abc.es/espana/madrid/abci-isabel-diaz-ayuso-juntos-venceremos-202003141051_noticia.html