
La consejera catalana de Salud, Alba Vergès, vivió ayer uno de los momentos más duros de su carrera política: ordenar el confinamiento de la población de Igualada (Barcelona). Además de nacer en
esta localidad, Vergès tiene allí a sus padres, marido e hijos de modo que el perímetro de exclusión del Covid-19 decretado por el Govern la separará, a partir de hoy y hasta nueva orden, de sus seres más queridos. «Quiero transmitir este mensaje: Tranquilidad. Es una medida necesaria en esta crisis global que creemos que podrá contener y bajar la corva epidémica. Lo hemos detectado en Igualada y estamos obligados a actuar», anunció anoche Vergès en la rueda de prensa en la que comunicó la orden de confinamiento y exclusión de los 70.000 vecinos de la población y de todo el Valle del Òdena. «Un abrazo muy grande a los vecinos y vecinas, a mis padres, a mi marido y a mis hijos, Nil y Anhel», zanjó la consejera antes de que se la emoción le quebrara la voz.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>▶ VÍDEO: La consejera catalana de Salud, rompe a llorar al ordenar el confinamiento de su marido e hijos <a href=”https://twitter.com/hashtag/COVID19?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw”>#COVID19</a> <a href=”https://t.co/KcDwK0Ekjy”>https://t.co/KcDwK0Ekjy</a> <a href=”https://t.co/Y8WKeWJRKh”>pic.twitter.com/Y8WKeWJRKh</a></p>— ABC Barcelona (@ABC_Barcelona) <a href=”https://twitter.com/ABC_Barcelona/status/1238400456952631296?ref_src=twsrc%5Etfw”>March 13, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script> Vergès (42 años) compareció ante los medios en el Palau de la Generalitat muy seria y cabizbaja. ¿El motivo? Las consecuencias familiares directas que tiene para ella la decisión del Govern de aislar Igualada. La consejera logró mantener la entereza hasta el momento en el que se dirigió a su familia y mandó un saludo a sus hijos. No en vano, la consejera fue madre el año pasado de Anhel, su hija menor, que en octubre cumplió un año. A partir de ahora, ella y su hermano, también menor de edad, se quedarán con su padre y sus abuelos. La decisión de aislar Igualada ha hecho que sus 70.000 vecinos no puedan salir de la localidad desde esta noche. No en vano, en todas las entradas y salida de la población hay grupos de Mossos que evitan que nadie se salte el confinamiento. Otras poblaciones cercanas como Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Òdena. Según explicó ayer la Generalitat, el abastecimiento de alimentos y material médico está garantizado. No obstante, la situación, sin precedentes en Cataluña, ha separado familias, entre ellas, la de la consejera Vergès.
FUENTE DIARIO ABC: