
Alberto Acosta Garbarino refirió que la decisión es acertada desde el punto de vista de precautelar la salud de la población, pero que la misma “lógicamente tendrá un
Agregó, no obstante, que es difícil calcular la magnitud del impacto, considerando que no se sabe bien la dimensión del problema, haciendo referencia a la cantidad de casos de personas afectadas por la enfermedad que causa el Covid-19 y que no se tiene certeza que la disposición, en 15 días, efectivamente sea levantada.
Prevención. Por su parte, Stan Canova se expresó en una línea similar y consideró que la decisión del Gobierno “sale más barato” que esperar que aumente la cantidad de casos de personas infectadas antes de tomar determinaciones, como ocurrió, por ejemplo, en países como Italia. Sin embargo, explicó que hay que esperar para ver cómo avanza la situación.
“Va a tener su costo tener 15 días parados a varias industrias o a varios rubros, pero si no se hacía esto iba a seguir creciendo (expansión del coronavirus). Se trata de un cierre parcial para ver cómo está reaccionando la propagación, y es mejor que sea (una interrupción de) dos semanas a un cierre total de la economía y algo mucho más fuerte”, manifestó.
Opciones. Víctor Pavón agregó que efectivamente se habla de una incidencia limitada siempre y cuando la medida no se extienda posteriormente. Indicó que, a su parecer, de continuar la situación se deben apelar a medidas como la reducción del impuesto al valor agregado (IVA) al 5%, entre otras, para que circule mayor dinero en el mercado, en detrimento de, por ejemplo, seguir bajando las tasas de interés del Banco Central o eventualmente apelar a créditos internacionales, como había expresado en su momento el ministro de Hacienda, Benigno López.
“Si se llegare a prorrogar hay que dejar bien en claro que los ingresos del Estado pueden verse reducidos, porque el sector privado no va a tener ingresos suficientes para poder cumplir con el Fisco”, señaló.
