
Ni el día de Navidad habían cerrado sus puertas. Y desde este lunes, en plena crisis por el coronavirus, han comenzado a bajar las persianas los negocios chinos de la ciudad de
Toledo, como la pequeña tienda de la cuesta de Belén o la del del barrio de Santo Tomé, que ya han echado el cierre. También los dos grandes bazares de «Variety Oriental Home» – en la cercana localidad de Burguillos y en el barrio de Buenavista- han «cerrado por vacaciones» o «por reforma». Estas son algunas de las explicaciones que dan los propietarios a través de carteles colgados en las puertas de sus establecimientos e, incluso, como en el gran bazar de Buenavista, llegan a ofrecer un número de teléfono para recibir «pedidos urgentes». «Si necesitan algo concreto, mandar un whatsapp», dicen. Del coronavirus, sin embargo, ni una palabra. Algunos locales que aún permanecen abiertos han improvisado parapetos de plástico y los empleados atienden con guantes en las manos. Al parecer, como ha informado ABC, en una circular difundida masivamente a la comunidad china en España, se informa a los comerciantes de la posibilidad de no trabajar a partir de este lunes, por un período de 14 días.
FUENTE DIARIO ABC: