
La víctima manifestó que estaba fotografiando sobre un bloque cuando en un momento dado se le acercó un funcionario de la Aduana, que todavía no fue identificado, y
le quitó un accesorio de la cámara.
En esa ocasión, el aduanero llamó a los militares de la Armada Paraguaya de la zona para pedir apoyo. El comunicador preguntó por qué tiene que salir del sitio si solo estaba realizando su trabajo, y en ese ínterin se inició una discusión entre ambas partes.
El denunciante contó que, posteriormente, fue esposado por la fuerza y derivado a una pequeña oficina ubicada en la entrada de la base naval, donde fue golpeado por tres personas. Después, lo trasladaron a otro lugar, situado a 500 metros de la zona primaria del Puente de la Amistad, donde se encuentra actualmente.
Además, el comunicador fue despojado de su teléfono celular que, según el comandante Walter Díaz, es una evidencia del hecho. Sin embargo, después se lo devolvieron.
El mismo refirió también que un decreto presidencial prohíbe el ingreso de personas al lugar sin permiso de la Marina, y para entrar deben comunicar a las autoridades pertinentes, de modo a brindar seguridad.
Gustavo Galeano pidió que el Ministerio Público tome intervención en el caso e investigue lo ocurrido. La fiscala Zunilda Ocampos se hizo presente en el lugar para interiorizarse del hecho.
