
A cinco años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la DAIA realiza este domingo 19 de enero dos ceremonias en el Cementerio de La Tablada, donde se encuentran los restos del ex titular de la Unidad Especial AMIA. Ambos actos se realizan frente a la sepultura número 7 del tablón 210, en la manzana 152 donde se encuentran los restos del fiscal fallecido. En una de las convocatorias, a las 10, el Consejo Directivo de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), encabezado por Jorge Knoblovits, recitará el Kadish, al tiempo que “reiterará el pedido de justicia para identificar a los responsables de su muerte, así como en la causa AMIA”.
Este sábado también se realizó una masiva movilización en la Plaza del Vaticano, a escasos metros del Palacio de Justicia, para recordar a Nisman. La AMIA, DAIA y la asociación de fiscales (que había tenido un gran protagonismo en las marchas de 2015) se despegaron del evento. Tampoco estuvieron las dos hijas y la ex esposa del fiscal, la jueza Sandra Arroyo Salgado. Pero si bien no se esperaba la presencia de los familiares de Nisman, la madre del fallecido fiscal, Sara Garfunkel, y su hermana, Sandra Nisman, sí se hicieron presentes en la masiva marcha.
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Según informó Perfil, durante la convocatoria, los manifestantes cantaron el himno nacional. Alguno gritaron “asesina” en reiteradas oportunidades, en referencia la actual vicepresidenta Cristina Kirchner. Además, abuchearon al periodismo cuando se lo mencionó en la carta que leyeron con el título “no fue suicidio, fue magnicidio”. Dirigentes opositores, como Elisa Carrió, Patricia Bullrich y Waldo Wolff, participaron del acto en la Plaza del Vaticano, en donde se hicieron duras críticas y cuestionamientos al presidente Alberto Fernández.
“Nisman anunció que iba a presentar pruebas contra la entonces presidenta de la Nación como principal encubridora de los responsables del atentado a la AMIA y, 4 días después, apareció muerto. Nadie que se crea dueño de una verdad se suicida, nadie que tenga semejante entusiasmo vital se quita la vida”, decía el documentos que se leyó ante los presentes. Y concluyó: “Por eso hoy aquí decimos: Justicia Perseguirás. No fue suicidio, fue un magnicidio”.