
Desde hace cinco décadas y siempre a fines de enero, la élite mundial de los negocios tiene cita en Davos, la villa alpina suiza con paisaje de postal. En 2003 Néstor
Kirchner consideró que ese Foro Económico Mundial, con la pretensión de marcar agenda, era un símbolo del neoliberalismo de los años 90. Ninguno de sus funcionarios durante su gobierno y luego en los de Cristina, participó.
Mauricio Macri buscó contrastar y no se perdió ninguna de las conferencias. En la primera que le tocó como presidente, en enero de 2016, viajó junto al opositor Sergio Massa.
Esta vez, Alberto Fernández adoptó una posición intermedia y decidió enviar a Guillermo Nielsen, presidente de YPF, en una doble representación.
Así, reemplazará al Presidente Fernández en un panel y el mismo será disertante en otro. La confirmación de Nielsen definió a algunos empresarios.
Clarín supo que este año serán de la partida Alejandro, Marcos y Juan Martín Bulgheroni, Eduardo Elsztain, Saúl Zang, Martín Eurnekian y Sebastián Bagó hijo.
El Davos 2020, que arranca el martes 21, ha elegido la sostenibilidad como tema principal.
Guillermo Nielsen en Vaca Muerta.
Nielsen puede aprovechar las presencias de Kristalina Georgieva, la jefa del FMI y de Steven Mnuchin, el secretario del Tesoro de EE.UU. para insistir sobre la necesidad de la sostenibilidad de la deuda argentina.
En lo que son varias conferencias simultáneas, Davos no solo es una oportunidad para cenar con el violonchelista Yo Yo Ma, el príncipe Carlos, Angela Merkel, George Soros, Bill Gates y su esposa Melinda o Christine Lagarde en su flamante rol como presidenta del Banco Central Europeo, que asisten.
Los bancos y muchas corporaciones utilizan el Foro para premiar a sus mejores clientes y organizan en paralelo comidas exclusivas con ejecutivos de máximo nivel que en medio de la nieve comparten generosamente su visión como Ren Zhengfei, el fundador de Huawei, que será una de las estrellas.
Así las cosas, en Davos suele ser más importante lo que sucede fuera del centro de convenciones.
Pero este enero con la visita de Donald Trump que mantendrá un diálogo con el creador del Foro, el profesor Klauss Schwab, las cosas cambian. En el auditorio lo escuchará Greta Thunberg, la adolescente que fue elegida personalidad de 2019 por su campaña contra el cambio climático y a quien Trump aconsejó ir más seguido al cine con sus amigos. Ese diálogo es lo más esperado del Foro en un momento en que “el paisaje político está polarizado, el nivel del mar aumenta y los incendios vinculados al clima arrasan”, según declaró en un comunicado el presidente del foro, Borge Brende.
De acuerdo con una encuesta de Davos, las cinco primeras preocupaciones de los responsables de grandes corporaciones mundiales para los próximos diez años están vinculadas al medio ambiente.
Para los empresarios argentinos el costo de asistir es alto ya que se calcula en US$ 50.000 los gastos para el viaje, hospedaje y el acceso ilimitado al foro de tres días. Los que ya son habitués y no se lo pierden nunca dicen que es el ticket a pagar para estar informados y lograr contactos.
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.