A diez años del terremoto, Haití sigue “al borde del abismo”

El terremoto de 7,3 grados, acaso el más potente de la historia del Caribe, sacudió al uno de los países más pobres del planeta sobre la tarde, con su epicentro en

plena tierra, a poca profundidad, solo 10 km, y a pasos de Puerto Príncipe: la receta perfecta para el desastre absoluto. Era 12 de enero. Hoy, diez años después, Haití sigue al borde del abismo.

Cuando la enviada de Clarín llegó apenas un par de días más tarde, se encontró con gente caminando como zombies, cadáveres apilados en las calles y saqueos; todo al ritmo de réplicas del gran terremoto, sumiendo a los sobrevivientes en nuevos pánicos.

El olor a descomposición de los cuerpos tirados o aún atrapados bajo los escombros, “como el de las ratas muertas atrapadas en la cañería”, obligaba a usar barbijos. No había agua ni comida. Y todo empezaba a contaminarse.

Un edificio completamente destrozado tras el terremoto en Puerto Príncipe. / AFP

Un edificio completamente destrozado tras el terremoto en Puerto Príncipe. / AFP

Los supermercados, como todo lo demás, se hundieron con el terremoto. El país literalmente implosionó.

El hambre despertó a los saqueadores. Una cárcel se cayó y más de mil presos peligrosos escaparon con armas.

La gente apilaba muertos a los costados de las rutas. Y pedía algo, lo que sea porque ya no les quedaba nada. Y muchos otros emprendieron el éxodo hacia República Dominicana.

El saldo de aquella tragedia se puede medir en números: más de 200.000 muertos, 300.000 heridos y 1,5 millones de personas sin hogar.

Destrucción en Puerto Príncipe. /AFP

Destrucción en Puerto Príncipe. /AFP

Diez años después del terremoto que devastó Haití, su sistema sanitario, lastrado por la crisis económica y política, está “al borde del abismo”, denunció este jueves la ONG Médicos Sin Frontera (MSF).

“Las estructuras médicas –incluidas las gestionadas por MSF– apenas consiguen suministrar los servicios básicos (…) en tanto las necesidades médicas siguen siendo importantes.”