Pesebre enjaulado: en Estados Unidos meten a Jesús, María y José en celdas

Por Francesc Peirón, Nueva York

El pesebre es una estampa navideña cargada de arte, fe e ideología, tal como sopla el viento.

Que se lo digan a los barceloneses,

que saben mucho del asunto después de años de aprendizaje y de ver a los pastores mutados en butaneros.

Claremont no es Barcelona, pero ha superado a la capital catalana en la atención global –viral que se dice en la actualidad– por su representación del nacimiento. Una cosa es la estética de diseño y otra diferente el diseño de la ética y la moralidad.

Esta población, a 48 kilómetros de Los Angeles, apareció en el 2017 en el quinto mejor lugar para vivir en EE.UU., según la CNN, y líder de valoración en California. Ahora también es conocida por una escena de la natividad nada común, de crítica contra la inhumanidad del trumpismo, sin necesidad de citar al presidente del país.

Un visitante contempla a la familia bíblica separada en jaulas. / Reuters

Un visitante contempla a la familia bíblica separada en jaulas. / Reuters

Todo a escala real. El niño Jesús esquiva el frío con una de esas típicas mantas de brillo metálico que entregan los bomberos tras un rescate en medio de la noche. Dicen que luce hostil y duro. María y José se encuentran uno a cada lado del bebé. Pero separados y enjaulados, los tres detrás de rejas, en sus respectivas cajas.

Ellos también salieron de viaje en busca de cobijo por ser unos perseguidos. La iglesia Metodista de Claremont reveló este pesebre exterior la noche del pasado sábado.