

A pocos días de terminar la gestión de Mauricio Macri, el Poder Ejecutivo envió hoy al Congreso un nuevo proyecto de libertad religiosa, que fue elaborado en consenso con
Uno de los principales cambios que incorpora el proyecto es que la inscripción en el Registro Nacional de Cultos -que pasará a llamarse Registro Nacional de Entidades Religiosas- deja de ser obligatoria y pasa a ser optativa.
De esta manera, se pasa de un “sistema de control y vigilancia” de las comunidades religiosas, a uno en el que “se valora la libertad religiosa prevista en la Constitución Nacional”, según destacan en la secretaría de Culto, donde se elaboró el proyecto.
La nueva iniciativa excluye la regulación de la objeción de conciencia que había despertado polémica y resistencia desde organizaciones de derechos humanos -como Amnistía Internacional (AI)- lo que no permitió que el tratamiento del anterior proyecto avanzara en el Parlamento.