La líder de la CC hace un balance positivo del Gobierno, pero le inquieta la economía.Dice que se cuida más desde que le realizaron una angioplastia el mes pasado. Como prueba afirma que sólo fuma diez cigarrillos diarios en vez de los 50 de antes.Por Jaime Rosemberg-Jorge Liotti
Pero no por eso deja de ser una auténtica Elisa Carrió . Mantiene su atención sobre su apariencia -luce un vistoso vestido que compró en una tienda de retazos en Milán- y sobre todo, conserva la lengua más filosa de la política argentina. Con un agravante: ahora es un pilar de la coalición gobernante.
Desde ese extraño lugar que ocupa al ser parte del oficialismo, pero al mismo tiempo marcarle límites, plantea su preocupación por la situación social y urge a tomar dos medidas económicas centrales: “Rebajar los aportes patronales y flexibilizar las tasas de interés”. Defiende a Mauricio Macri, pero dice que sus ministros “no le dicen la verdad”. Y cuando se le pregunta si se postulará el año próximo, sólo repite: “Voy a dar la batalla”.
-¿Qué balance hace del primer año de gobierno?
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-Yo tengo una gran esperanza, primero porque hay una relación excelente, más allá de lo que se dice, que es la cultura del enfrentamiento que ya no existe. Veo diálogo, intercambio de ideas y humildad en el bloque de Cambiemos; en el pluralismo, obviamente, porque la democracia es pluralismo y diferencias de ideas, porque si no es un aburrimiento total. La verdad es que lo que se ha trabajado en Diputados este año no lo vi nunca.
-¿Y qué evaluación hace del Gobierno puntualmente?
-El Gobierno tuvo un primer año de aprendizaje, que en general coincide con el primer año de gobierno que tuvo Mauricio cuando fue jefe de la Ciudad. Con aciertos y con errores, pero madurando con un equipo que va a ser totalmente definido el año que viene, y con una diferencia de complejidad distinta de la Ciudad.
-¿Eso quiere decir que el actual equipo no va a continuar?
-Me parece que cualquiera que llegue a la presidencia que no esté imbuido de todas las funciones nacionales tiende a simplificar el acceso y a darse cuenta después de seis meses de la complejidad de lo que implica un Estado federal.
-¿Cree que hubo una subestimación de la magnitud del desafío?
-Me parece que hay asesoramientos que son muy parecidos a los que dan lobbistas internacionales que andan por el mundo y les dicen a todos los gobiernos lo mismo: lo peor hay que hacerlo en los primeros tres meses. Un horror. Ese fue el error de las tarifas. Y terminó como les dije que iba a terminar. Pero que no se crea que salgo y no aviso, no; yo me desgasto. Creo que parte de mi angioplastia tiene que ver con los teléfonos antes de que se tomen las medidas, para que se tomen de otra manera, para avisar lo que iba a pasar en la Corte, para hablar con los ministros, algunos muy obcecados con esta idea.
-¿Aranguren?
-Amigos, eh, muy cerrados. Pero creo que ahora se tomó conciencia, el gradualismo ha ganado la batalla porque no puede haber un costo social de dimensiones terribles. Creo que faltan dos cosas en materia económica muy importantes para evitar desempleo estructural: una, la rebaja de aportes patronales para las pymes exportadoras e importadoras; y dos, la flexibilización de las tasas de interés por parte del presidente del Banco Central. Los últimos números a mí me dan muy difíciles.
-¿Y eso lo charló con Macri?
-Sí, yo charlo de todo con el Presidente. Tenemos lindas cenas. Nunca nos enfadamos. Él no cree que exista una persona como yo. Pero además se ríe porque está acostumbrado a gente que lo tiene como líder, o lo tratan como te tratan los radicales, y yo no tengo filtro. Yo prefiero mantener la relación en ese nivel personal, porque yo no podría decirle cosas delante de un gabinete. Además, me aburren esas reuniones, y me cansan algunos estúpidos que hablan. Ésta es la mejor forma para que Cambiemos esté muy bien. Tenemos una relación aceitada de sincericidio.
-¿En eso reside la dificultad para repuntar económicamente?
-Sí. Además, hay otra cuestión que es que hay un passing geopolítico: hay un mundo hasta la elección de Trump, la elección de Alemania y el Brexit, y otro mundo a partir de ahora, que no está definido. Los capitales tienden a no movilizarse porque está cambiando la humanidad.
-Cuando el Gobierno hablaba del segundo semestre, ¿era una forma de alentar expectativas o creía realmente que repuntaría?
-No, es que yo creo que va a repuntar, pero no con la percepción colectiva. Primero hay que tomar estas medidas fiscales y monetarias inmediatamente. Y lo segundo es tener un sistema de inversiones estratégicas comerciales, pero que apunten a que sean con países democráticos.
-¿Se refiere a China?
-Sí. La Argentina tendría que pluralizar su mercado, abrirse a la India, a Japón, Corea del Sur, Sudáfrica, la Unión Europea. La elección de Alemania el año próximo es vital para la humanidad, y la ultima elección nos dice que Merkel perdió. Si uno de los principales asesores de Trump cree en la supremacía blanca… Las fuerzas históricas de tipo fascistas están apareciendo en todo el mundo, y no son los líderes, son fuerzas históricas de sociedades con miedo, frente a una globalización imparable.
-Dice se desgastó advirtiendo cosas y que no la escuchan…
-Pero esto pasa desde hace 20 años. Tampoco me escuchó De la Rúa. Pero es distinta la experiencia, porque De la Rúa era un hombre que tenía problemas de decisión, de desconfianza y de escucha. Ninguno de estos tres problemas los tiene Mauricio. En todo caso lo que me parece es que muchos no le dicen la verdad.
-¿Integrantes de su gabinete?
-Sí, claro, es que es así el poder, cada ministro quiere decirle lo bueno
-Usted se fue de la Alianza en 2000, ¿podría repetirse?
–Yo no me voy porque yo inventé Cambiemos, yo no inventé la Alianza. Dos líderes inventamos Cambiemos, condicionamos al radicalismo y llegamos a una victoria inimaginable. Estoy orgullosa del crecimiento de la República, y preocupada por cuestiones sociales, si bien son heredadas.
-¿El tema Angelici la pone en punto de tensión con Macri?
-No es una tensión, es una forma de coordinar dos posiciones que son irreconciliables.
-¿Cuál es su problema de fondo con Angelici?
-Mi problema no es Angelici, el tema es separar fútbol y política, y que tiene que haber una Justicia independiente. Es un problema institucional, porque sino, ¿quién hace justicia con las barras bravas de todos los clubes que se convirtieron en sicarios en la provincia de Buenos Aires? No tenés que tener operadores que estén metidos en clubes de fútbol.
-¿Angelici es un operador judicial de Macri o multipropósito?
(Hace silencio). Silencio, esa la respuesta, con lo cual les estoy diciendo la respuesta.
-¿Qué le dice Macri sobre esto?
-Yo le digo que cuando violan la Constitución es como si me violaran a mí, que se produjo una encarnadura, y que me voy a resistir a toda forma de violación.
-¿Hay en el Gobierno un “factor Carrió”, un temor a su reacción?
-El “factor Carrió” es la ley y la Constitución.
-¿Cómo está su relación con el papa Francisco?
-Excelente, como siempre, no tengo por qué tratar a mi pastor por cuestiones políticas.
-Pero ¿él interviene en política?
-Sí, pero yo no me meto en política con él. Soy una cristiana verdadera, nunca fui ni pedí una audiencia. Cuando fui invitada, no fui. Sólo una vez le mandé un mensaje para decirle que no se saque fotos con todo el mundo porque confunde. Después no puede explicar la foto con el Caballo Suárez. Y creo que aprendió.
-¿Qué va a hacer el año que viene? ¿Será candidata, y dónde?
-No sé. Pero que voy a dar la batalla, sí. No sé en qué lugar, eso lo determina una estrategia.
-¿Será una decisión suya o de la coalición?´
-De la coalición. Pero la estrategia global no me la va a decir (Jaime) Durán Barba. Yo hago política. A mí no se me impone nada, soy previsible pero con convicciones.
-¿Que Cristina se presente condiciona esa estrategia?
-Nooo, yo no especulo, a la especulación la detesto, juego porque soy una servidora del Señor y porque la humanidad está en juego.
-Pero el Gobierno dice: ¿”Si no ganamos en 2017 la vamos a tener difícil”?
-Podemos ganar si no hay endogamia, si hay generosidad y si hay estrategia. De la misma manera que ganamos en la provincia. Yo durante años construí el monstruo (Aníbal Fernández) para que la bella pudiera ganar, si no no estaría María Eugenia
-¿Y alguno que usted diga que no debería ser candidato?
-Sí. El intendente de Vicente López (Jorge Macri).
-¿Por qué?
-Porque tiene problemas de corrupción. Si hay discusión, habrá internas dentro de Cambiemos.
-¿Y Lousteau en la Capital?
-No hablo, no contesto. Lo decidirá el embajador en su momento.
Frases picantes sobre gestión y política
“El Gobierno tuvo un primer año de aprendizaje, con aciertos y errores”
“El gradualismo ha ganado la batalla”
“Los últimos números de la economía a mí me dan muy difíciles”
“Muchos ministros no le dicen la verdad a Macri”
“El año que viene voy a dar la batalla, no sé en qué lugar, eso lo determina una estrategia”
“La estrategia no me la va a decir Durán Barba, yo hago política”
“Con Macri tenemos una relación aceitada de sincericidio”
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