
El papa Francisco designó al frente del control de las finanzas de la Santa Sede a Carmelo Barbagallo, que hasta ahora era el jefe del Departamento de Supervisión
de la Banca de Italia y que asumirá como presidente de la Autoridad de Información Financiera (AIF).
Según informó la Santa Sede en un comunicado, Barbagallo sustituirá en el cargo al suizo René Bruelhart, nombrado el 19 de noviembre de 2014 y que no continuará en el puesto, en medio de acusaciones de malversación.
“El encargo recibido es un honor del cual siento todo el peso moral y profesional, y agradezco al Santo Padre por la confianza que depositó en mí”, declaró Barbagallo en la sitio web Vatican News.
“En el servicio del encargo recibido como guía de la AIF, trataré de aportar toda la experiencia acumulada en cuarenta años de trabajo en la Banca d’Italia, como inspector, como jefe de la vigilancia sobre el sistema bancario y financiero italiano y en el ámbito del sistema de supervisión bancaria europea”, agregó.
En este sentido, concluyó: “Estaré ya desde hoy trabajando para dar continuidad a la acción de la AIF en el seguimiento de sus importantes objetivos institucionales”.
Los controles en las finanzas de la Santa Sede están bajo la lupa después de una investigación interna sobre una supuesta inversión inmobiliaria de 200 millones de dólares en Londres (Inglaterra) que estaría vinculada al Óbolo de San Pedro.
El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, dijo en octubre que la inversión inmobiliaria en Londres fue única y que el fondo en cuestión parecía estar “bien administrado”.
“Estamos trabajando para aclarar todo. Este acuerdo fue bastante opaco y ahora estamos tratando de aclararlo”, dijo..
El Papa también afrontó el controvertido tema durante su regreso de Japón. Ante la consulta de un periodista, el Sumo Pontífice dijo que es importante invertir el dinero “siempre a lo seguro y dentro de la moral”, y no “meterlo en el cajón porque esa es una mala administración”.
“Si hacés una inversión con el Óbolo de San Pedro en una fábrica de armamento, el Óbolo entonces no es Óbolo. Si hacés una inversión durante años sin tocar el capital, entonces no funciona. El Óbolo se debe gastar en un año o año y medio, hasta que llegue otra colecta que se hace mundialmente, y esa es una buena administración”, señaló.
Con información de DPA.
JPE
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.