Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

“LA DESESPERACION NOS LLEGA ANTES DE LO PREVISTO”

Redacción TN by Redacción TN
5 noviembre, 2011
in Alejo Neyeloff
0
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

 

 
            No han pasado más que diez días desde la indiscutible victoria de la Señora en las elecciones presidenciales, pero que también todos saben que se obtuvo con el voto prioritario de todos los favorecidos con diversos sistemas de regalos concretados en los últimos años a costa de un agotamiento de reservas que eran genuinas.  El primer peronismo supo sostenerse por años sobre la base de mejoras sociales  para muchos desposeídos, con la imagen de una Evita que supo tocar la fibra íntima de muchos que la idolatraron por lo que veían de bondadoso en su accionar, pero también por las pochonetas, las máquinas de coser y demás prebendas que no adecuadamente planificadas y sin financiación genuina terminaron por comerse primero la cola y después al propio león.  Recordemos que Perón asumió el gobierno con los pasillos del Banco Central llenos de barras de oro y terminó cuando ya no quedaba rastro de ellas.

 

            No aprendió el peronismo (ni la mayoría argentina) aquella dolorosa lección.  Amparados y escudados en la defensa de unos alegados “Derechos Humanos” los Kirchner, que llegaron al poder con solamente el 22% de los votos, pero como una opción a un ya conocido gobernante al que nadie deseaba ver nuevamente en la Casa Rosada por su labor en los anteriores ocho años de gobierno, se convirtieron en gobernantes demócratas pero aún menos republicanos que ese vilipendiado riojano, miembro de su propio partido.

 

            Los Kirchner se beneficiaron del desarrollo de una etapa  aparentemente floreciente de la economía mundial que le ha permitido a la Argentina, el granero del mundo, gracias al trabajo arduo y productivo del sector agroindustrial, un ingreso a las arcas fiscales nunca visto en nuestro país. El “yuyo maldito”· cuya producción  hasta entonces pasaba desapercibida y con una incidencia mínima en el resultado económico nacional, pasó a ser base, puntal y estrella de la economía. Países emergentes y ahora poderosos, como China y la India pagaron por esa soja precios antes no soñados, que dejaron en las arcas fiscales ingentes dividendos.

 

Sin duda también se beneficiaron sus productores y a través de ellos que movilizan gran parte de nuestra economía, aumentó el consumo y aquella se expandió. ¿Era lógico esperar que ello perduraría en el tiempo?

 

            Un economista estudioso y conciente sabe que los recursos económicos de una nación varían con le tiempo. Que aquello que ayer fue base de su economía puede no serlo mañana. En el mundo toda la industria que hoy gira alrededor de la informática y la digitalización eran desconocidas hace treinta o veinte años pero hoy mueve en algunos países ingentes porcentajes de sus economías.

 

            Ante esa situación, ¿qué debe hacer un gobierno previsor? Aprovechando el nuevo inesperado ingreso debe primero fortalecer al sector que lo produce y luego formular planes estratégicos de inversión a mediano y largo plazo que signifiquen impulsar las actividades industriales y comerciales que afirmen el desarrollo de la nación y con él, le permitan mejorar el nivel de vida de todos sus habitantes.

 

            En la Argentina el presupuesto nacional goza de recursos que se más que duplicaron en diez años.  Albricias.  ¿En qué los invertimos?

 

¿Construimos importantes obras públicas, viviendas populares, mejoramos las vías de comunicación en un país que por su extensión son una necesidad prioritaria básica, creamos escuelas técnicas, institutos de investigación que contribuyan al desarrollo del país?

 

 Nada de  eso:  Veamos lo hecho:

 

    Aumento significativo de  la cantidad de empleados públicos.
    Se alienta el consumo como medio de provocar un aumento de producción, pero manteniendo una política de subsidios que puede ser útil en emergencias pero jamás en los largos plazos.  Sus principales herramientas  fueron:

a.          Pasajes de transporte público subsidiados para todos, pudientes o no. Todos abonamos tarifas ridículamente bajas, y además, en el caso de los ferrocarriles interurbanos de Buenos Aires, por razones que nadie explica, no se aplican controles por lo cual casi nadie abona los boletos respectivos.

b.          Todos, pudientes o no, abonamos tarifas subsidiadas por los consumos domésticos de energía eléctrica,  gas natural y agua potable, varias veces menores a los costos de explotación. En el caso del servicio eléctrico, en un cuadro impreso al pié de las facturas se nos informa que ante igual consumo abonamos diez veces menos que el facturado en el Uruguay, once veces menos que en Chile y siete veces menos que en el Brasil.

c.           Se ha implementado un régimen de jubilaciones para personas que jamás aportaron al sistema jubilatorio, hayan trabajado o no.

d.          Se otorgan subsidios universales por hijo a todo padre o madre con la sola justificación de tener sus vacunas al día, escolarizado o no, pudiente o no.

e.          Se otorgan asignaciones mensuales llamadas “plan trabajar” destinados a personas que justifican no tener ocupación foja, pero que al perdurar en el tiempo, alientan a no intentar la búsqueda de trabajo, pues una familia numerosa, entre esta asignación, las jubilaciones gratuitas y las asignaciones por hijo percibe un ingreso muy superior al percibido por quienes tienen ocupación estable y declarada.

f.             Se trasmiten gratuitamente por TV todos los partidos de fútbol de la primera división y algunos de otras divisiones con un costo de varios centenares de millones de pesos anuales. Pan y Circo.

g.          Reiteradamente se regalan artefactos eléctricos de uso doméstico (heladeras y cocinas) en poblaciones cuyas autoridades provinciales o municipales sean afines al kirchnerismo.

 

Estas somera lista (pues hay más), nos muestra que todo este sistema, muy loable en circunstancias transitorias en que la economía puede no ofrecer suficiente cantidad de puestos de trabajo, fomenta actualmente la vagancia y con ella el alcoholismo, la violencia y el consumo de narcóticos, siendo evidente el exponencial aumento en el tráfico de drogas registrado en estos últimos años, pero que no ha logrado disminuir los niveles de pobreza que le propio gobierno, pese a adulterar sistemáticamente las estadísticas nacionales oficiales, admite.

 

Este sistema de regalos, prebendas y subsidios es el que le permitió a la Señora Presidente ser reelecta con el 40% de los votos de todos los habilitados para votar.  Es cierto también, que el ofrecimiento de una alternativa a ese 60% de quienes no adhieren al kirchnerismo fue una opción deplorable que le permitió a éste su ya conocido y antes descontado cómodo triunfo.

 

Dijimos que pasado el 23 de octubre se terminaría la fiesta y esperábamos que después del 10 de diciembre comenzaría gradualmente el sinceramiento en el terma de los subsidios.  Nos equivocamos, pues el problema de caja del Gobierno, que ya no tiene reservas, que debe afrontar compromisos internacionales que no habiendo solucionado su deuda con el Club de Paris no está en condiciones de cumplir, lo obligó a que ya ayer los Ministros de Economía y de Planificación, muy sueltos de cuerpo, comenzaran a descorrer el telón de su fracaso, anunciando que se sincerarán tarifas, “aunque ello no signifique un aumento en las tarifas para los usuarios”.

 

Hasta ahora nadie explicó una simple ecuación: Si el aumento de costo no lo paga el usuario, y tampoco lo paga la Nación, ¿quien lo pagará?  Este engaño poco podrá durar pues dos más dos son cuatro, acá y en todos lados. .

 

Lo primero ha sido señalar que el sistema de transporte subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires, que hasta ahora era administrado por el Gobierno Nacional, deberá pasar a serlo por el de la Ciudad.  El Jefe de este Gobierno Sr. Macri se alegró de la noticia pero señaló que el servicio hoy tiene un costo de $ 3.40 mientras el boleto se factura a $ 1.10 y que necesita que el Gobierno Nacional le transfiera 800 millones de pesos anuales para cubrir la diferencia, en caso de mantenerse las tarifas.

 

Que los costos de existencia y funcionamiento de la Ciudad de Buenos Aires sean cubiertos por ella misma, es, en principio, lógico.  Pero también es cierto, que siendo el asiento del Gobierno Nacional tiene gastos que no le son inherentes, por lo cual es también lógico que  el Gobierno Nacional aporte una parte de su presupuesto.

 

            La desconfianza en la economía del país hizo que luego del 23 de octubre aumentara la demanda de divisas o dicho de otra manera, la transferencia de fondos y reservas al exterior.  Lo hicimos siempre todos y lo hizo el Gobernador Kirchner cuando dispuso transferir al exterior los fondos percibidos por su provincia declarando que lo hacía para salvaguardar su valor. Ya en Setiembre se estimaba que en el año 2011 la fuga de capitales alcanzaría unos 23 mil millones de dólares. Pasado el 23, la demanda se acrecentó y el Gobierno no tuvo mejor idea que repetir una tristemente célebre y muy conocida frase para todos los argentinos, el viejo slogan de que “el que apuesta al dólar, pierde”-  Automáticamente hubo una corrida pues todos saben que la mejor defensa de su patrimonio es el resguardo en divisas extranjeras. La población no olvida que ya hubo muchos veranos que terminaron en tempestades, corralitos, etc.  El Gobierno respondió con más controles,  obligación de requerir a la AFIP el acuerdo previo para adquirir divisas, presencia policial en las casas de cambio, etc.   Todo ello para un mercado que mueve solamente el dos por ciento del total de operaciones  de divisas.   Resultado: lo de siempre, devaluación de mas del diez por ciento en una semana del valor real de nuestra moneda, (en el exterior) pero con un aumento de desconfianza en el país que implica la  retracción del sector inversor internacional a mirar a la Argentina como posible destino para sus inversiones.  Importantes corporaciones ya señalaron que algunos planes antes difundidos quedarán en suspenso por el momento.

 

            Esta falta de inversiones es la que, en un país que hace una década informaba tener reservas comprobadas de hidrocarburos, entre ellas de gas para 25 años, hoy tiene una planta regasificadora en Bahía Blanca y otra en el Río Paraná para procesar el gas importado que necesitan nuestras industrias y el consumo doméstico,  gas que se abona diez veces más caro que el precio abonado a nuestros productores locales.  Con esta información, ¿vendrá alguien a invertir en la Argentina?

 

            Queridos amigos, por hoy es bastante.  Ojalá el Gobierno Nacional y la Señora Presidente en primer lugar con sus colaboradores, recapaciten y entre todos nos ofrezcan rápidamente soluciones coherentes, reales, potables, realizables.  No hacerlo y pronto, nos colocará a un paso de una etapa que puede ser mas dolorosa pues ahora también el mundo está en una situación comprometida y ello seguramente será un freno más a nuestras posibilidades,.  Pero no le echemos la culpa a los demás de nuestras desgracias.   Empecemos por sincerar nuestros procedimientos.

           

Hasta la semana que viene, amigos,

Alejo Neyeloff

alejo@neyeloff.com.ar

Tags: alejoargentinaasumibanco centralcomersecontrasdolorosadosel peronismoel tiempoeraevitala casala realidadla victorianosopcipasillosregalosya
Nota Anterior

El Mercado Negro de las monedas extranjeras

Nota Siguiente

Entre el corralito cambiario y el “capitalismo en serio”

Next Post

Entre el corralito cambiario y el “capitalismo en serio”

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

 
            No han pasado más que diez días desde la indiscutible victoria de la Señora en las elecciones presidenciales, pero que también todos saben que se obtuvo con el voto prioritario de todos los favorecidos con diversos sistemas de regalos concretados en los últimos años a costa de un agotamiento de reservas que eran genuinas.  El primer peronismo supo sostenerse por años sobre la base de mejoras sociales  para muchos desposeídos, con la imagen de una Evita que supo tocar la fibra íntima de muchos que la idolatraron por lo que veían de bondadoso en su accionar, pero también por las pochonetas, las máquinas de coser y demás prebendas que no adecuadamente planificadas y sin financiación genuina terminaron por comerse primero la cola y después al propio león.  Recordemos que Perón asumió el gobierno con los pasillos del Banco Central llenos de barras de oro y terminó cuando ya no quedaba rastro de ellas.

 

            No aprendió el peronismo (ni la mayoría argentina) aquella dolorosa lección.  Amparados y escudados en la defensa de unos alegados “Derechos Humanos” los Kirchner, que llegaron al poder con solamente el 22% de los votos, pero como una opción a un ya conocido gobernante al que nadie deseaba ver nuevamente en la Casa Rosada por su labor en los anteriores ocho años de gobierno, se convirtieron en gobernantes demócratas pero aún menos republicanos que ese vilipendiado riojano, miembro de su propio partido.

 

            Los Kirchner se beneficiaron del desarrollo de una etapa  aparentemente floreciente de la economía mundial que le ha permitido a la Argentina, el granero del mundo, gracias al trabajo arduo y productivo del sector agroindustrial, un ingreso a las arcas fiscales nunca visto en nuestro país. El “yuyo maldito”· cuya producción  hasta entonces pasaba desapercibida y con una incidencia mínima en el resultado económico nacional, pasó a ser base, puntal y estrella de la economía. Países emergentes y ahora poderosos, como China y la India pagaron por esa soja precios antes no soñados, que dejaron en las arcas fiscales ingentes dividendos.

 

Sin duda también se beneficiaron sus productores y a través de ellos que movilizan gran parte de nuestra economía, aumentó el consumo y aquella se expandió. ¿Era lógico esperar que ello perduraría en el tiempo?

 

            Un economista estudioso y conciente sabe que los recursos económicos de una nación varían con le tiempo. Que aquello que ayer fue base de su economía puede no serlo mañana. En el mundo toda la industria que hoy gira alrededor de la informática y la digitalización eran desconocidas hace treinta o veinte años pero hoy mueve en algunos países ingentes porcentajes de sus economías.

 

            Ante esa situación, ¿qué debe hacer un gobierno previsor? Aprovechando el nuevo inesperado ingreso debe primero fortalecer al sector que lo produce y luego formular planes estratégicos de inversión a mediano y largo plazo que signifiquen impulsar las actividades industriales y comerciales que afirmen el desarrollo de la nación y con él, le permitan mejorar el nivel de vida de todos sus habitantes.

 

            En la Argentina el presupuesto nacional goza de recursos que se más que duplicaron en diez años.  Albricias.  ¿En qué los invertimos?

 

¿Construimos importantes obras públicas, viviendas populares, mejoramos las vías de comunicación en un país que por su extensión son una necesidad prioritaria básica, creamos escuelas técnicas, institutos de investigación que contribuyan al desarrollo del país?

 

 Nada de  eso:  Veamos lo hecho:

 

    Aumento significativo de  la cantidad de empleados públicos.
    Se alienta el consumo como medio de provocar un aumento de producción, pero manteniendo una política de subsidios que puede ser útil en emergencias pero jamás en los largos plazos.  Sus principales herramientas  fueron:

a.          Pasajes de transporte público subsidiados para todos, pudientes o no. Todos abonamos tarifas ridículamente bajas, y además, en el caso de los ferrocarriles interurbanos de Buenos Aires, por razones que nadie explica, no se aplican controles por lo cual casi nadie abona los boletos respectivos.

b.          Todos, pudientes o no, abonamos tarifas subsidiadas por los consumos domésticos de energía eléctrica,  gas natural y agua potable, varias veces menores a los costos de explotación. En el caso del servicio eléctrico, en un cuadro impreso al pié de las facturas se nos informa que ante igual consumo abonamos diez veces menos que el facturado en el Uruguay, once veces menos que en Chile y siete veces menos que en el Brasil.

c.           Se ha implementado un régimen de jubilaciones para personas que jamás aportaron al sistema jubilatorio, hayan trabajado o no.

d.          Se otorgan subsidios universales por hijo a todo padre o madre con la sola justificación de tener sus vacunas al día, escolarizado o no, pudiente o no.

e.          Se otorgan asignaciones mensuales llamadas “plan trabajar” destinados a personas que justifican no tener ocupación foja, pero que al perdurar en el tiempo, alientan a no intentar la búsqueda de trabajo, pues una familia numerosa, entre esta asignación, las jubilaciones gratuitas y las asignaciones por hijo percibe un ingreso muy superior al percibido por quienes tienen ocupación estable y declarada.

f.             Se trasmiten gratuitamente por TV todos los partidos de fútbol de la primera división y algunos de otras divisiones con un costo de varios centenares de millones de pesos anuales. Pan y Circo.

g.          Reiteradamente se regalan artefactos eléctricos de uso doméstico (heladeras y cocinas) en poblaciones cuyas autoridades provinciales o municipales sean afines al kirchnerismo.

 

Estas somera lista (pues hay más), nos muestra que todo este sistema, muy loable en circunstancias transitorias en que la economía puede no ofrecer suficiente cantidad de puestos de trabajo, fomenta actualmente la vagancia y con ella el alcoholismo, la violencia y el consumo de narcóticos, siendo evidente el exponencial aumento en el tráfico de drogas registrado en estos últimos años, pero que no ha logrado disminuir los niveles de pobreza que le propio gobierno, pese a adulterar sistemáticamente las estadísticas nacionales oficiales, admite.

 

Este sistema de regalos, prebendas y subsidios es el que le permitió a la Señora Presidente ser reelecta con el 40% de los votos de todos los habilitados para votar.  Es cierto también, que el ofrecimiento de una alternativa a ese 60% de quienes no adhieren al kirchnerismo fue una opción deplorable que le permitió a éste su ya conocido y antes descontado cómodo triunfo.

 

Dijimos que pasado el 23 de octubre se terminaría la fiesta y esperábamos que después del 10 de diciembre comenzaría gradualmente el sinceramiento en el terma de los subsidios.  Nos equivocamos, pues el problema de caja del Gobierno, que ya no tiene reservas, que debe afrontar compromisos internacionales que no habiendo solucionado su deuda con el Club de Paris no está en condiciones de cumplir, lo obligó a que ya ayer los Ministros de Economía y de Planificación, muy sueltos de cuerpo, comenzaran a descorrer el telón de su fracaso, anunciando que se sincerarán tarifas, “aunque ello no signifique un aumento en las tarifas para los usuarios”.

 

Hasta ahora nadie explicó una simple ecuación: Si el aumento de costo no lo paga el usuario, y tampoco lo paga la Nación, ¿quien lo pagará?  Este engaño poco podrá durar pues dos más dos son cuatro, acá y en todos lados. .

 

Lo primero ha sido señalar que el sistema de transporte subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires, que hasta ahora era administrado por el Gobierno Nacional, deberá pasar a serlo por el de la Ciudad.  El Jefe de este Gobierno Sr. Macri se alegró de la noticia pero señaló que el servicio hoy tiene un costo de $ 3.40 mientras el boleto se factura a $ 1.10 y que necesita que el Gobierno Nacional le transfiera 800 millones de pesos anuales para cubrir la diferencia, en caso de mantenerse las tarifas.

 

Que los costos de existencia y funcionamiento de la Ciudad de Buenos Aires sean cubiertos por ella misma, es, en principio, lógico.  Pero también es cierto, que siendo el asiento del Gobierno Nacional tiene gastos que no le son inherentes, por lo cual es también lógico que  el Gobierno Nacional aporte una parte de su presupuesto.

 

            La desconfianza en la economía del país hizo que luego del 23 de octubre aumentara la demanda de divisas o dicho de otra manera, la transferencia de fondos y reservas al exterior.  Lo hicimos siempre todos y lo hizo el Gobernador Kirchner cuando dispuso transferir al exterior los fondos percibidos por su provincia declarando que lo hacía para salvaguardar su valor. Ya en Setiembre se estimaba que en el año 2011 la fuga de capitales alcanzaría unos 23 mil millones de dólares. Pasado el 23, la demanda se acrecentó y el Gobierno no tuvo mejor idea que repetir una tristemente célebre y muy conocida frase para todos los argentinos, el viejo slogan de que “el que apuesta al dólar, pierde”-  Automáticamente hubo una corrida pues todos saben que la mejor defensa de su patrimonio es el resguardo en divisas extranjeras. La población no olvida que ya hubo muchos veranos que terminaron en tempestades, corralitos, etc.  El Gobierno respondió con más controles,  obligación de requerir a la AFIP el acuerdo previo para adquirir divisas, presencia policial en las casas de cambio, etc.   Todo ello para un mercado que mueve solamente el dos por ciento del total de operaciones  de divisas.   Resultado: lo de siempre, devaluación de mas del diez por ciento en una semana del valor real de nuestra moneda, (en el exterior) pero con un aumento de desconfianza en el país que implica la  retracción del sector inversor internacional a mirar a la Argentina como posible destino para sus inversiones.  Importantes corporaciones ya señalaron que algunos planes antes difundidos quedarán en suspenso por el momento.

 

            Esta falta de inversiones es la que, en un país que hace una década informaba tener reservas comprobadas de hidrocarburos, entre ellas de gas para 25 años, hoy tiene una planta regasificadora en Bahía Blanca y otra en el Río Paraná para procesar el gas importado que necesitan nuestras industrias y el consumo doméstico,  gas que se abona diez veces más caro que el precio abonado a nuestros productores locales.  Con esta información, ¿vendrá alguien a invertir en la Argentina?

 

            Queridos amigos, por hoy es bastante.  Ojalá el Gobierno Nacional y la Señora Presidente en primer lugar con sus colaboradores, recapaciten y entre todos nos ofrezcan rápidamente soluciones coherentes, reales, potables, realizables.  No hacerlo y pronto, nos colocará a un paso de una etapa que puede ser mas dolorosa pues ahora también el mundo está en una situación comprometida y ello seguramente será un freno más a nuestras posibilidades,.  Pero no le echemos la culpa a los demás de nuestras desgracias.   Empecemos por sincerar nuestros procedimientos.

           

Hasta la semana que viene, amigos,

Alejo Neyeloff

alejo@neyeloff.com.ar

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency