
“Desde el 14 de noviembre las petroleras estarían habilitadas para actualizar los precios de los combustibles y el porcentaje de atraso del que se habla es de 20%”, precisó Bornoroni en declaraciones a las radios La Red y Continental.
Agregó que “ya hay negociaciones con las compañías porque la intención no es que haya un aumento de un día para el otro, sino de forma paulatina y escalonada”.
“Eso evitaría la caída del consumo”, y en el caso de las estaciones de servicio limitaría el impacto en el capital de trabajo, ya que “nosotros tenemos cuentas corrientes y trabajamos con tarjetas de crédito”, dijo Bornoroni.