
El video se hizo viral en redes sociales y generó conmoción, tanto por el contexto como por sus protagonistas. En las imágenes, un joven se acerca a su profesor por detrás
y le apunta directamente a la cabeza con un revólver. El docente, atento a su escritura en el pizarrón, no se da cuenta de la situación.
La grabación de ese insólito fue realizada por otro adolescente dentro del Colegio Privado Emaús, ubicado en Derqui y Dolores Prats de El Palomar, en la zona oeste del Gran Buenos Aires.
Tras la difusión del video, la institución rompió el silencio y difundió un comunicado refiriéndose al hecho, al que calificaron como “lamentable”.
“Ante las imágenes dadas a conocer recientemente por distintos medios (redes sociales / agentes de comunicación), referidos a la utilización de un arma de utilería (juguete) por alumnos dentro de un aula hace meses atrás, informamos a la comunidad del Colegio Emaús que los hechos allí expuestos ya han sido sustanciados por la Institución”, señala el texto publicado en su cuenta de Facebook.
“Este proceder fue realizado conforme a protocolos correspondientes a la normativa vigente en la provincia de Buenos Aires, habiendo finalizado el mismo con la sanción impuesta por la Dirección a los alumnos responsables en el marco del Acuerdo de Convivencia vigente. Asimismo, comunicamos que los padres de dichos alumnos fueron notificados en debida forma”, añade.
Y cierra: “Muchas gracias por su comprensión ante este hecho lamentable”.
En la misma publicación, varios miembros del colegio se quejaron por no haber sido informados en su momento y lamentaron haberse enterado por los medios de comunicación.
Los jóvenes se fotografiaron con el arma antes de realizar el video.
Según pudo saber Clarín, el hecho ocurrió antes de las vacaciones de invierno, pero las autoridades del instituto se enteraron después del receso escolar y prefirieron tomar medidas “hacia adentro” y no realizar la denuncia. Ahora, tras la viralización del video, se abrió una investigación de oficio.
En diálogo con este diario, Rafael Matozo Gemignani, representante legal del colegio, confirmó el episodio. Hubo cuatro alumnos sancionados. Decidimos no otorgarles la rematriculación para el año que viene. Sus padres ya fueron notificados”, precisó.