
Las automotrices locales salieron a bajar los decibeles de la discusión sobre el acuerdo automotor entre Argentina y Brasil que instaló el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien además mantiene desde
hace meses una pelea pública contra el candidato presidencial Alberto Fernández.
Esta semana, según publicó el diario brasileño Valor Económico, el secretario de Comercio Exterior de Bolsonaro, Lucas Ferraz, propuso bajar todos los aranceles por debajo de la mitad de sus niveles actuales en un plazo de cuatro años. En el caso de los vehículos, el arancel que Argentina y Brasil cobran a los vehículos importados de extrazona es de 35% y el funcionario de Bolsonaro pretendería llevarlo a 12%.
Luis Fernando Peláez Gamboa, titular de Renault Argentina y de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) no cuestionó la propuesta de rebaja arancelaria, pero sí los plazos.
“Para poder llegar a una baja de arancel, deberíamos primero mejorar las condiciones de competitividad de la industria”, dijo el ejecutivo colombiano. “Este es el criterio que venimos presentando al gobierno, en todos los acuerdos comerciales recientemente negociados, siendo el ejemplo más representativo en el último con la Unión Europea que prevé un plazo de 15 años hasta el libre comercio”.
Puertas adentro de ADEFA, sus directivos se muestran confiados en que, gane quien gane las elecciones presidenciales, la Argentina no acompañará el proyecto de Bolsonaro, al cual califican en privado como “suicida”. “Con la Unión Europea tenemos ocho años para hacer las reformas necesarias para volvernos más competitivos”, señalaron. “Pero si el cronograma arancelario llegara a bajar de manera drástica, el que tenía pensado invertir deja de hacerlo hoy mismo”.
Daniel Herrero, titular de Toyota Argentina, planteó que una rebaja arancelaria tiene que ir acompañada de varios cambios que mejoren la competitividad de la industria, no sólo puertas adentro de las empresas. “Creo que todos los actores de la cadena debemos trabajar para mejorar en materia tributaria, infraestructura y logística, entre otros, que en definitiva es lo que nos quita capacidad exportadora”, dijo Herrero, cuya empresa exporta la pick up Hilux a 21 países de la región. “La gradual reducción de aranceles se podría implementar al mismo tiempo que se trabaja en la mejora de dichas distorsiones”.
Días atrás, el titular de General Motors para América del Sur, Carlos Zarlenga, había puesto el tema sobre el tapete. “Si hubiera un plan de reducción de impuestos, eficiencia logística y reforma laboral, con un calendario como correlato de la apertura de tarifas, no habría ningún problema. Pero esa otra parte, todavía no la hemos visto”, dijo el ejecutivo argentino a Clarín. “Si no, en mi plan de negocios diremos qué bueno, tenemos una oportunidad para exportar a Brasil o Argentina desde otros países del mundo, con un arancel de solamente 12%. Pero no creo que vaya a ser positivo para la industria”.