El “bolivariano” zar de la TV hueca, no quería a La Campora cerca por incompetentes, tampoco a los relatores militantes, pero como dijo Hebe, el futbol es para hacer política, aunque muchos se llenen de guita en forma espuria, incluida ella.
La cuestión es que CFK, furiosa con los desplantes de Tinelli hacia La Campora, que conduce su hijo Máximo, le ordeno a Grondona, el padrino del futbol, que le diera salida, con la frase, “se cree que tiene más poder que yo”. Tal vez, esta sea la forma de CFK de demostrar que aun tiene poder.
Lo cierto que con Tinelli fuera, la idea y puesta en escena de Capitanich, hacia agua y sumaba un nuevo fracaso, por lo que presento su renuncia, la cual como siempre, no fue aceptada, la familia lo quiere adentro para seguir destruyéndolo. Las familias Kirchner y Grondona unidas contra quienes pretenden independencia.
Lo mas grave, es que lo trajeron a la jefatura de gabinete, para oxigenar al gobierno, lavarle la cara, pero como en el cuento del escorpión y la ranita, la naturaleza pudo más. Cristina Kirchner debilito a su jefe de gabinete y a su propia administración. Muy peligroso capricho.
Jorge Milton Capitanich ya esta licuado, los gobernadores que habían puesto una ficha en el, vieron como rápidamente, este se subordinaba a La Campora y principalmente a Máximo, no le alcanzo, lo destrozaron y con él la posibilidad de algún cambio positivo, según los gobernadores del PJ que ven peligrar su poder.
El negocio es muy grande, miles de millones de pesos, y los chicos K no estaban dispuestos a perderlos a manos de su nuevo obsecuente y el viejo tatuado, como bautizaron a Don Tinelli. Hasta Mariano Recalde, el impresentable, tuvo algo que decir; el logo se parece al de Lan Chile, argumento, todo sirvió para desgastar a la dupla.
La Presidente, una vez más, no tuvo en cuenta que destruyendo a su jefe de gabinete (con minúscula) se cortaba las piernas ella misma, como podría decir el Diego. En el momento más crítico de su gestión “ella” sigue apoyando los caprichos de Maxi y “los pibes para la revolución”, mientras tanto, muestra a La Argentina y al mundo que nada cambiara, nadie le torcerá el brazo hacia el lugar adecuado, no discierne, y los argentinos pagamos los platos rotos y el futbol para pocos.
Otra oportunidad perdida para recuperar imagen y poder gobernar con cierta coherencia. CFK tiene el jefe de gabinete que quiere, uno que no le haga la más mínima sombra, ni siquiera para fracasar.
Capitanich, está arrepentido, como suele decir, jugado y sin fichas. De tener que regresar al Chaco, lo haría devaluado, sin el apoyo económico del gobierno nacional, y sin poder alguno para enfrentar al PJ y a la opo chaqueña, su imagen nacional, con la que jugaba, hoy esta devaluada y será presa fácil, lo están esperando, al igual que las causas por corrupción.
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