
La fiesta para celebrar los quince años de Yuliana Gabriela Florentín terminó en una verdadera tragedia cuando la agasajada chocó contra un enorme ventanal y los vidrios le provocaron heridas de
tal magnitud que unas horas después falleció en un hospital.
El hecho ocurrió el lunes a la noche en el paraje Aguaray Guazú de la localidad de Puerto Esperanza, en la zona Norte de Misiones. Unas horas antes, familiares y amigos de la adolescente se juntaron en un galpón contiguo a la vivienda para aguardar la medianoche y así compartir con Yuliana tan importante celebración.

Uno por uno, los Especiales Clarín de la semana | Producciones periodísticas de calidad sobre temas sorprendentes y de amplio interés social.
Recibir newsletter
En un determinado momento, sus amigos la sorprendieron, arrojándole harina, yerba, huevos. La chica volvió a su casa para bañarse y cuando retornaba hacia el lugar de la fiesta intentó acortar camino por un enorme ventanal, sin advertir que estaba cerrado.
El impacto fue de tal magnitud, que el vidrio se rompió totalmente y varios trozos cayeron sobre la adolescente. Las lesiones más graves —que fueron en la zona abdominal— le generaron una profusa hemorragia.
Sus familiares la cargaron en un vehículo y la llevaron de urgencia al Hospital de Puerto Esperanza, donde ingresó prácticamente en shock por la pérdida de sangre. Apenas lograron estabilizarla, los médicos la derivaron de urgencia al Hospital Samic de Eldorado, pero la adolescente llegó ya sin vida.
El certificado médico detalló que presentaba “herida punzocortante en zona abdominal peri umbilical, y fosa ilíaca derecha”. Por su parte, el juez de Instrucción de Puerto Iguazú, Martín Brites, dispuso que se realice una autopsia para establecer con precisión la causa de la muerte.
Este martes, la Policía Científica realizó un relevamiento en el lugar de la fiesta y constataron la rotura del ventanal. Además, secuestraron parte de los vidrios rotos.
El Instituto de Enseñanza Agropecuaria 11 de Colonia Delicia posteó en las redes sociales una emotiva despedida. “Una alumna que formará parte siempre de esta gran familia, aunque a partir de ahora su presencia física no nos va a acompañar más, su alegría, su respeto, su amor y todos los hermosos recuerdos con todos los profes y compañeros nunca morirán”.
A principios de octubre, Yuliana había sido electa Reina de los Estudiantes en su colegio. Nada hacía suponer que dos semanas después su vida se acabaría trágicamente.
Posadas, Misiones. Enviada especial.
LGP