Doble parricidio en Pilar: relaciones cruzadas, peleas por plata y un final horroroso

Que la realidad supera, con creces, a la ficción es una máxima que para el doble parricidio de Pilarocurrido en 2015, y por el cual dos hermanastros y ex pareja están

siendo juzgados esta semana en los Tribunales de San Isidro, aplica sin resistencias. Celos, reproches, peleas frecuentes, relaciones amorosas intrafamiliares y un crimen posiblemente premeditado con una extrema cuota de horror, hacen del caso un diamante en bruto para cualquier trama literaria, televisiva o cinematográfica.

De hecho, cuando en la segunda jornada del proceso que se lleva adelante contra Leandro Yamil Acosta (29) y Karen Daniela Klein (25), los hermanastros y ex novios señalados como los asesinos de sus padres, Miryam Esther Kowalczuk y Ricardo Ignacio Klein, Acosta refirió que durante la instrucción de la causa la abogada particular que lo asesoró le indicó que debía declararse loco ante el tribunal, porque quería “vender los derechos” sobre su vida.

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y qué pasará mañana cuando te levantes

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y qué pasará mañana cuando te levantes

De lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

El juicio se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro y los jueces son María Coelho, Alberto Gaig y Federico Ecke. La cuarta audiencia se realizará este viernes y allí se comunicará qué día de la próxima semana se dará el veredicto. 

En esa misma instancia se llegó a hablar de canibalismo. Fue la misma letrada, Mónica Chirivin, quien ante los medios refirió que su por entonces cliente le confesó que “se había comido un pedacito”.

Leandro Yamil Acosta (29) y Karen Daniela Klein (25). Llegaron al juicio como ex pareja y se inculpan entre ellos por el asesinato de sus padres.

Leandro Yamil Acosta (29) y Karen Daniela Klein (25). Llegaron al juicio como ex pareja y se inculpan entre ellos por el asesinato de sus padres.

Pero Acosta no está loco, él mismo se apuró en aclararlo frente a los jueces, ante quienes también confesó la autoría de uno de los crímenes, el de su padrastro Ricardo Klein (54), pero se despegó del de su propia madre, Miryam Kowalczuk (52). A ella, según el acusado, la remató su hermanastra y novia Karen.