El financista que conocía la ruta del dinero de los fondos de Santa Cruz se desplomó hace 45 días en la vía pública, pero aún no se sabe por qué. Por Luis Gasulla
“Los resultados toxicológicos los tendremos en 30 días más”. La respuesta del prosecretario Leandro Rodríguez de la fiscalía 46, a cargo de Adrián Peres, sorprendió al hijo mayor del fallecido financista. Aldo Luis Ducler conocía la ruta de los fondos de Santa Cruz y estaba dispuesto a ofrecer información reservada sobre el tema al gobierno nacional y a la justicia argentina. Infobae publicó, en exclusiva, la copia de la denuncia y relató la presentación espontánea que había realizado en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi en septiembre del 2016.
Las dudas
Ducler falleció la tarde del 1 de junio a pocos pasos del estacionamiento donde había dejado su camioneta. Se desplomó frente a un container de basura, ubicado a veinte metros de la esquina de San Martín y la avenida Corrientes. Venía de realizar su último depósito bancario en el Banco Ciudad de Florida 302 al que accedió Infobae. Eran dos cheques por la suma total de $ 68.730. Casi nada comparado con los 1.200 millones de dólares que manejó con la provincia gobernada por los Kirchner a finales de los años noventa. Lo hizo a través de la desaparecida financiera Mercado Abierto junto con Miguel Eduardo Iribarne y Héctor Luis Scasserra. Sus ex socios formaron Arpenta en el año 2004 –Matrícula CNV52-. Ubicada en el piso 28 de San Martín 344, Ducler pasó por esa financiera para retirar los cheques que depositaría a las 14:36:54 de ese fatídico jueves 1 de junio. Para la fiscalía no existen motivos para investigar qué pasó exactamente en Arpenta hasta que no se conozcan los exámenes toxicológicos del difunto financista.

En julio del 2011, Inglaterra no salía de su asombro por la muerte de la gran promesa de la música británica: Amy Winehouse. La policía Metropolitana de Londres conoció los resultados toxicológicos de la cantante de jazz en 14 días. La autopsia inicial no había sido concluyente pero, merced a ese examen, obtuvo la información necesaria para conocer qué había consumido la estrella musical y en qué cantidades. Para la Procuración General de la Nación, “los plazos para conocer los resultados toxicológicos de Ducler están en los plazos normales”. Se conocerán a 75 días de su muerte a pesar de que debían estar hace 10 días. Nadie se pregunta por qué la única cámara de seguridad aportada a la justicia proviene del mismo edificio por el que había pasado Ducler una hora antes de desvanecerse. Tampoco con quién se reunió allí. Arpenta es manejada, actualmente, por sus ex socios. Mucho menos si discutió con alguien o si consumió alguna sustancia que le socavara su corazón. A pesar del hermetismo con el que había realizado su explosiva denuncia en la UIF, no son pocos los que sospechan que su nombre y el contenido de su denuncia, se filtraron a finales de mayo. Para su familia, la justicia está actuando lentamente y la muerte de Ducler –debido al contexto del hecho- no es un caso normal. Hasta el día de hoy, la fiscalía no había pedido la historia clínica ni sus antecedentes cardiológicos al médico de cabecera del financista. El examen histopatológico -según informó la fiscalía a Infobae– se conocerá la semana próxima.

Ex socios
Pero ¿quiénes eran los socios de Ducler con los que aún mantenía contacto? De larga trayectoria en el mundo de las finanzas, Miguel Eduardo Iribarne es tres años mayor que el fallecido Ducler. Fue asesor del Ministerio del Interior en el gobierno de Juan Carlos Onganía y pasó por diferentes cargos políticos hasta 1982, incluyendo la última dictadura militar cuando fue Director Nacional de Política Económica y Financiera Externa bajo las órdenes de José Alfredo Martínez de Hoz y Jorge Rafael Videla. Fue un hombre de consulta permanente por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Héctor Luis Scasserra ingresó en la empresa SIDESA SA Cía Financiera en 1971. También pasó por el Ministerio del Interior en el gobierno de Onganía y por el de Economía durante el gobierno de facto de Videla. Tras la caída en desgracia de Ducler, Iribarne y Scasserra abandonaron Mercado Abierto para crear Arpenta. El 21 de octubre del 2014, las autoridades del Banco Central y de PROCELAC allanaron sus oficinas. En los medios cercanos al anterior gobierno se asoció a “la cueva” con las grandes cerealeras que giraban millones de dólares al exterior sin pagar impuestos. De hecho, Iribarne presidía Cerealoeste SA. y era director suplente de Misión Paraná SA, empresa radicada en Misiones que prestaba servicios de transporte fluvial. Scasserra también era su socio. Lo multaron por 7 millones de pesos. Iribarne había sido compañero en el colegio San Jorge de Raúl Moneta y Ricardo Handley –ex Citibank- dos protagonistas olvidados del escándalo de las cajas de lavado de dinero que Elisa Carrio destapó en el año 2001 y en el que aparecía el nombre de Ducler. Sus ex socios supieron sobrevivir al escarnio público.

Lo que sabía Ducler
El fallecido financista Aldo Luis Ducler tenía en su poder más de 800 páginas de extractos bancarios, balances, correos electrónicos en los que había descifrado la ruta del dinero de los fondos de Santa Cruz y su inserción en la empresa YPF. Con más del 50% del dinero recibido -290 millones de dólares- Kirchner decidió comprar más acciones de YPF SA. a 19 dólares la acción. Antes de concluir su mandato, Carlos Saúl Menem, completó la segunda etapa de la privatización definitiva de la empresa petrolera. El futuro presidente de la Nación patagónico le vendía a Repsol las acciones de la provincia en YPF. Las acciones estaban por las nubes: 44,78 dólares cada una.
Horas antes de encontrar la muerte, Ducler había repasado la ruta de los fondos de Santa Cruz para exponerlo ante los abogados del presidente Mauricio Macri. Él sabía que en 1999, esa plata estaba depositada en el Banco Morgan Stanley Dean Witter ubicado en Washington DC, Estados Unidos. Mercado Abierto, el grupo de inversión que Ducler manejaba, era el agente de referencia de los fondos de Santa Cruz. Primero por Dean Witter Reynols Inc. y luego por Mongan Stanley. En 1997, ambas compañías se habían fusionado.
Al llegar a Casa Rosada, Néstor Kirchner les mintió en la cara a los líderes mundiales. El 12 de enero del 2004, en la Cumbre de las Américas, explicó sus habilidades como financista: “En la mayor crisis de mi país me tocaba gobernar la provincia de Santa Cruz y retiré los fondos de mi país llevándolos a la Reserva Federal de los Estados Unidos a una tasa de un 1 por ciento anual, mientras había gente que invertía en mi país al 30 por ciento anual, ganando en un año lo que nosotros nos proponíamos ganar en 30. Cuando uno tiene altas tasas de interés asume como meta el riesgo y no la seguridad de la inversión. En esas condiciones no resulta inmoral ni racional la protección que por allí se postula a favor de quien manejó sus fondos como si concurriera a un casino de juego”. La documentación sobre los fondos de Santa Cruz que analiza Infobae confirma que ese dinero jamás pasó por la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Misterioso Caffaro
El nexo entre Mercado Abierto y Santa Cruz fue, desde el primer día, Eduardo Caffaro. Increíblemente, “Willy”, tal como le dicen sus amigos, jamás dio explicaciones ante la justicia. Solía frecuentar las oficinas de Corrientes 415 acompañado por Javier Portela Pico. Este último se ocupaba de las relaciones con Dean Witter. Entre los tres decidieron el destino del dinero y de las inversiones que se realizarían en la provincia de Santa Cruz. Kirchner subía o bajaba el pulgar de sus recomendaciones. Portela Pinto era empleado de Ducler en Mercado Abierto. Luego lo abandonaría para trabajar en Arpenta. Días antes de la muerte de Ducler, Caffaro visitó a Iribarne y Scasserra en las oficinas de la financiera. Era el regreso del misterioso hombre de confianza de Néstor Kirchner. Caffaro quería evitar que se produjese otra fuga de información sobre cómo y quiénes manejaron los famosos fondos de Santa Cruz. Sólo él sabe si la visita fue por iniciativa propia o por orden de la viuda de Néstor Kirchner. Portela Pico falleció de cáncer en abril de este año. Su deceso se produjo en el momento en el que Ducler apuraba a sus interlocutores, en el gobierno de Cambiemos, para entregar la documentación sobre la estafa de los Kirchner en YPF y los desaparecidos fondos de Santa Cruz. “Necesitamos 20 días más” le dijeron a Ducler por mensaje de texto desde el entorno de Fabián “Pepin” Rodríguez Simón, el cerebro jurídico de Macri.
A 45 días de su muerte, en el entorno de Ducler, desconfían que haya sido por causas naturales. Más aún, desconfían de las casualidades. Aún se preguntan cómo el corazón del financista que conocía la ruta del dinero de los fondos de Santa Cruz y de YPF, dejó de latir 48 horas después de presentar una denuncia en un organismo del gobierno nacional. Mientras tanto, el examen toxicológico se hace desear.
Exclusivo: el documento sobre los Kirchner que Ducler le presentó al Gobierno 48 horas antes de morir
El financista murió en la tarde del jueves 1 de junio en el microcentro porteño por un paro cardíaco. Su familia asegura que estaba amenazado y que el deceso no se produjo por causas naturales. Dos días antes había presentado un escrito en la UIF ofreciendo información financiera y contable de la ex familia presidencial
Por Luis Gasulla
Aldo Ducler murió el jueves 1 de junio, dos días después de dejar un documento en la UIF
“No te das una idea la olla que está por destapar el viejo“. Juan Manuel Ducler sentía que su padre presentaría toda la información sobre los 600 millones de dólares –los famosos fondos de Santa Cruz– que Néstor Kirchner giró al exterior en concepto de regalías petrolíferas. A fines del año pasado, luego de una entrevista exclusiva con Liberman en Línea, Ducler se presentó espontáneamente en el Juzgado Federal Nº 8 para ofrecer la información sobre el destino final de la millonaria suma de dinero y sobre la venta de YPF.
Su hijo llamaba todas las semanas y relataba las amenazas y la paranoia que estaba sintiendo la familia tras esa entrevista que no había tenido gran repercusión mediática. “El viejo dio una señal y están todos preocupados“, dijo al autor de esta nota.
El martes 30 de mayo a las 11:45, Aldo Ducler quiso hablar con el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), para dejarle personalmente una nota en la que le ofrecía al gobierno de Cambiemos información exclusiva sobre las cuentas en el exterior de ex funcionarios kirchneristas: el destino final de los famosos fondos de Santa Cruz; los nombres de los intermediarios y los pormenores de la venta de YPF, a la que consideraba “la mayor estafa en la historia argentina”.
No tuvo suerte. Dejó la nota firmada con sus iniciales en mesa de entradas. Una secretaria recibió el paper con tarjetas personales con su nombre y el de su hijo, además de sus números de teléfono personales. Nadie los llamó. El titular de la UIF, Mariano Federici, confirmó la existencia de la nota, pero explicó que “al ser anónima no se puede dar curso”. La considera anónima por tener solo las iniciales.

El jueves a las 15:05, Ducler se desplomó en la vía pública: se descompuso en la esquina de Corrientes y San Martín; dos transeúntes lo vieron caer y fue atendido por una ambulancia de la empresa Emergencias S. A. que pasaba por allí. Minutos después, personal del SAME llegó al lugar y lo llevó con vida al hospital Argerich en el móvil de la compañía privada.
Según el parte policial, murió durante el traslado por causas naturales. No tenía hematomas ni golpes. En el hospital, al hijo de Ducler le informaron que su padre había sufrido un intento de robo y que, segundos después, se descompensó. Los testigos del hecho aseguran que la atención fue pésima porque “no tenían elementos para reanimarlo”. Juan Manuel Ducler pidió las cámaras de seguridad de esa esquina para saber si existió realmente el intento de robo. Aún no sale de su asombro: “El viejo estaba excelente, no tenía problemas de salud, si se cayó, ¿cómo no tiene un golpe? ¿¡Justo pasaba una ambulancia y lo levanta!? Si lo quisieron robar, tenía el reloj y la billetera… No entiendo nada“.
La denuncia es fuerte. Allí Ducler pide seguridad y custodia para su familia y su persona. Exige que se investigue una “asociación ilícita liderada por Néstor y Cristina Kirchner, que conjuntamente con Alberto Fernández, Carlos Bettini, Carlos Zannini, Julio De Vido, Axel Kicillof, Carlos Slim, autoridades de Repsol y autoridades del Banco Credit Suisse entre otros, han malversado los Fondos de la provincia de Santa Cruz cobrados en 1993”.
Pedía ser testigo colaborador y exigía reserva de identidad. Ofrecía aportar: “Datos de cuentas en EEUU, Luxemburgo, Suiza donde estaban depositados los Fondos de Santa Cruz”; banqueros y representantes empresas en España y Australia; “documentación respaldatoria sobre la ingeniería jurídica para que el gobierno compre el 25% de YPF a Repsol”, además de “documentación respaldatoria de cómo los Kirchner ejercieron presión a Repsol para obtener el 25% de YPF”. Agregaba que contaba con “documentación de cómo Repsol otorgó prestamos por más de USD 1.000 millones”.
Ducler quería escribir un libro sobre su vida y los contactos con la clase política argentina de los últimos 25 años. Estaba dispuesto a contar toda su verdad y lo que sabía de los Kirchner, la venta de YPF y los famosos fondos de Santa Cruz. El destino o algo más, no lo dejaron.

fuente infobae

