
El paro de los gremios de pilotos UALA y APLA iba a dejar sin vuelos a los usuarios de Aerolíneas y Austral, durante todo este fin de semana.
La dura decisión
de los sindicatos conducidos por Pablo Biró y Christian Erhardt había tensado la relación, no solo con las autoridades de la aerolínea nacional y con la administración de Mauricio Macri, sino también con el principal candidato opositor, el peronista Alberto Fernández.
La discusión salarial sumó nervios cuando apareció en la tenida Alberto Fernández, quien en declaraciones radiales durante dos días diferentes, condenó el momento elegido para hacer un paro, en pleno proceso electoral, e incomodando “a la gente”.

Lo que tenés que saber hoy del oficialismo y la oposición.
Recibir newsletter
Eso llevó al sindicalista aeronáutico más picante, Pablo Biró, a desafiar públicamente a Fernández, diciendo que él no era K y que “los desafié siempre a los kirchneristas”. Esos dichos de Biró terminaron con un llamado telefónico del sindicalista al postulante del “Frente de Todos”, quien lo invitó a su departamento de Puerto Madero, este jueves a la noche.
Fernández volvía de un encuentro gremial, donde se selló la paz entre Hugo Yasky y Hugo Moyano, lo que podría decantar en una “unión obrera”, de ser electo Alberto F. como primer mandatario.
Así, Fernández escuchó a Biró pero se volvió a mostrar firme con el gremialista: “No podemos molestar a la gente, no es así”, volvió a marcar la cancha el político.
Biró se marchó en silencio pero la revelación de Clarín de ese encuentro desató más movimientos. El presidente de Aerolíneas, Luis Malvido, calificó de “paro K” la medida y dijo que Fernández criticaba el paro “para la tribuna”,
Luego de eso, Fernández atendió por teléfono a Christian Erhardt (de UALA/Austral) y escuchó los fundamentos de este otro piloto. Pero reiteró: “No hay que hacer paros”.
Así, la discusión con las autoridades (referenciadas en el ministro de Transporte Guillermo Dietrich) y los gremios cobró bríos y se definió un nuevo encuentro, este viernes a las 18.
A ese encuentro, los gremialistas de APLA y UALA llegarían con la idea de levantar la medida, y no tensar más, en medio de la presión del oficialismo, la principal oposición y, desde luego, la opinión publica, damnificada con este paro de fin de semana en todos los vuelos de Aerolíneas y Austral.
El modo sería el de acatar la conciliación obligatoria, que dictó la Secretaría de Trabajo y que hasta ahora, los gremios desconocían.
Las autoridades de Aerolíneas desmintieron esta semana, los dichos gremiales sobre un magro aumento en los últimos 18 meses y detallaron que “en el último período paritario, que arrancó el 1 de octubre de 2018 y terminó el 30 de setiembre pasado, Aerolíneas pagó a sus empleados un bono de entre 5.000 y 30.000 pesos en diciembre último, un ajuste de salarios del 10,2% en enero, un 4,1% en marzo, un 15,2% en abril y un bono de $ 5.000 para los sueldos menores a $ 100.000 en setiembre.