
Las Eliminatorias fueron largas, en un proceso que duró 2 años y que involucró el cruce de todos contra todos, formato adoptado por primera vez por la Conmebol.
ZURDAZO ETERNO. Uno de los partidos más memorables se registró el domingo 1 de setiembre de 1996 en el Monumental de River en el empate 1-1 ante Argentina. Lo predijo en la semana, el capitán Albirrojo José Luis Chilavert cumplió e inmortalizó su zurda venciendo al golero albiceleste Germán Burgos, de tiro libre, al minuto 41’ de juego.
A partir de allí Paraguay se hizo fuerte en casa, ganando 7 de los 8 juego. Nunca se alejó de zona de clasificación y selló su boleto a Francia una fecha antes del final de las Eliminatorias.
GRUPO DE LA MUERTE. El sorteo ubicó al elenco Albirrojo en el grupo más complicado. Las primeras dos paradas fueron empates frente a Bulgaria y España sin goles, mientras que en el duelo decisivo, la victoria nacional fue por 3 a 1 ante el campeón Olímpico Nigeria. En octavos de final, el destino nos puso frente al local.
La defensa guaraní libró una de sus batallas más memorables, cediendo en la prórroga con gol el de oro de Laurent Blanc (113’), a solo 7 minutos de los penales. El campeón fue Francia, que aplastó en la final de Brasil por 3-0.
El Mundial 1998 fue el despegue de una camada que sentaría las bases para la edificación de una de las etapas más importantes del fútbol paraguayo.

